18 de febrero de 2012

9 de Febrero

" Usted no sabe beber. Su generación,toma por las razones equivocadas. Mi generación,bebemos, porque es bueno, porque se siente mejor que desabrochar el cuello, porque nos lo merecemos. Bebemos, porque es lo que hacen los hombres ."
Roger Sterling- Mad Men

Para no pensar en cosas tristes y oscuras y feas recurramos al asombroso poder de la negación. No existe, no es cierto y Jon Snow no puede estar muerto. George Martin no es un sádico hijo de puta que te convence de amar a los Stark, te obliga hacerlo, para luego no dejar de ellos salvo sangre en el suelo.

Recurrir a prácticas molestas de gente aleatorias en internet. Positivo, voy a ser positivo por lo menos en pequeños ejercicios y dejar mi cinismo por un rato o mi ser depresivo que ahuyenta a la gente. No soy cínico.

El otro día pensaba en las hipocresías sociales auto-inducidas y hasta auto convencidas y llegué a la conclusión de que sería divertido ir a un bule, stripclub para los no jaliscienses. No por el morbo o sexo, ya he ido muchas veces y chichis y pelos no son la razón. Es la renuencia a crecer y renegar de esa idea de que después de los 22 ya no puedes pasar un buen rato sin cuidar las apariencias. Que ya no va a pasar nada emocionante y todo serán cenas de cumpleaños, salidas al restaurante y ocasionales cervezas en casa. Entonces casi con resignación recuerdo los buenos ratos que pasaron con mis amigos en lugares cómo esos.

De todas las veces no recuerdo un sólo mal rato. Existen ocasiones en que fui a un antro o bar y me arrepentí de haber ido por el cotorreo cebo que se armaba. En los bules nunca ocurrió tal cosa, y cómo decía no tenía nada que ver con mujeres desnudas, era la camaradería, las risas y el sentir de estar con los amigos sin que ellos tuvieran que fingir por el ojo público, eran libres de sus personajes de gente decente. Si yo pudiera regresar solo, no lo haría definitivamente. ¿De que sirve estar ahí si no tienes con quién pasar el rato?

Pero ya nadie quiere ir conmigo. Además soy pobre.

8 de Febrero

Para evitar el congelamiento de la mano derecha me pongo a escribir, sí primero escribo a mano ¿y qué? Porque tengo miedo que ponga morada, deje de tener sensibilidad en los dedos y eventualmente se me caiga, porque siendo diestro sería una verdadera tragedia, me sirve para muchas cosas, muchas más que la siniestra que por más que he intentado educarla, nunca aprendió a ser a servir medianamente en lo que hace su compañera.

Cómo mi computadora se jodió no tengo oportunidad de calentarle los dedos a la izquierda por lo menos en una semana; seguro la voy a perder.

He sabido de gente que mejora cuando pierde una parte del cuerpo, por ejemplo Jaime Lannister cuándo le cortaron la mano de la espada o el eunuco chino que construyó la armada con la que se conquistó el oriente para el emperador en turno, no recuerdo sus nombres, son chinos y todos suenan igual. También se ven, pero sé que son chinos, no japoneses, ni coreanos, ni mongoles.

No sé si Cervantes ya había perdido la mano antes de escribir el Quijote o después, por lo cual no estoy seguro en incluirlo en mi argumento. Otro manco famoso y perrón es el baterista de Deff Lepard que para mi frustración tampoco recuerdo su nombre y veo lo inútil que y perezosa que el internet ha vuelto a mi memoria. Debe haber muchas otras personas sobresalientes en el mundo de los tullidos, todas dignas de admiración y respecto. Miro mis dos manos y me complace y agradezco no ser un hombre excepcional.

Hay peores tragedias que perder una mano, tal cómo perder al flaco Spinetta.

De su vida no sé más que su música y no tanto cómo me gustaría. No soy para escribir una nota necrológica o un epitafio, sólo puedo decir que es triste perder a un músico así. Genio y maestro del blues latinoamericano, predecesor de las estrellas de rock que no existían en lenguas no anglosajonas. Esa cultura, británicos y estadounidenses, ha marcado la linea de la industria cultural durante la mayor parte del siglo XX y todo el XXI, por eso personajes cómo Luis Alberto Spinetta se vuelven tan importantes al tomar esa linea y transculturizarla para su gente o luego ignorarla del todo para hacer música propia e identificable para la banda.

Es una dura perdida para la cultura latina, es triste  ver cómo de a poco perdemos a nuestros genios músicales. ¡Alabado! se Dios que me ayuda a conservar la mano derecha.

2 de febrero de 2012

Cóctel

Acostado la gente cree que se está bien a gusto, relajado, pensando en una linea curva que va y viene una cantidad muy exagerada de veces en una cantidad muy exagerada de direcciones y termina de sopetón en un plato se surimi y la forma más elegante y/o mamona de expresarlo. (No siempre es intencional o proporcional.) La gente piensa en el confort de la horizontal perfecta con las manos en la cabeza en huesuda imitación de una almohada, los ojos hacia dentro,la in expresión facial; provocada por el miedo al caos real al poner los pies en el suelo mal trapeado. Eso no lo sabe la gente.

Dos Meses. Un Mes. Dos Días.

A veces parece que Enero no existe. "Es un Lunes muy largo". 2012 avanza, el año en que la gente comento que los libros dicen que los mayas relatan que las estrellas anuncian el fin de los tiempos del hombre. Las recomendaciones de hacer las pases con dios, mejorar tu vida, ser mejor persona y demás. Mamadas que el pulpo Paul no anunció y que pierden credibilidad. ¿Para que preocuparse entonces? si no lo anuncia él es porque no es cierto, lo ignoró en su sistema de predicción Bushiana. O quizás sea porque ya murió y nunca le preguntaron que tenía que decir al respecto.

¿Para que preocuparse entonces? Si es cierto, los mayas no suelen fallar en sus predicciones  y  una muerte te espera casi al finalizar el calendario que pudieras tener pegado en la pared, muerte que ya era certera antes de interpretar a los astronomos prehispanicos o mariscos que hacen algo más que terminar en un plato. "Hipster Life knows you're going to die before mayans were cool." 

Cuántos apocalipsis han pasado desde que vivimos. Ante tanto fracaso, puede venir el error de creer en la inmortalidad. La muerte aterra, la idea de morir junto con otra gente hace sentir bien a esa gente que se dice sociable, es miedo y se compensa con con el consuelo de morir acompañado. A mi me da asco el pensar que me podría pudrir con sabe qué tipo de personas, mi consuelo es que estaré muerto y en realidad ya no va a importar.

Ulises Silva.