21 de noviembre de 2011

A la orilla de la ventana.

Sentado, echado sobre un sillón marrón, ahora echo una ruina por garras similares a las que dieron cuenta del blanco, ve pasar dos días, luego catorce y entonces pasó un año, para un sillón que no puede ocuparse de parecida forma su antigua vastedad. Sentado, echado sobre un sillón marrón es el recuerdo más común, cuando se le piensa, pocas veces era capaz de cambiar de sitio allá dentro; muchas veces usado sólo cómo un escalón a la ventana cerrada para no dejarlo salir ni a él ni al calor infernal de la casa. Íntimos compañeros, él y el calor ven pasar el día, el sol caminando sobre las piedras que prometen calcinar los pies por muy grueso que esté el callo, o por lo menos llenarlos de ampollas; cómo en un puesto de guardia miran las calle sin pensar en nada porque no quieren o no pueden, vigilan los cinco o seis metros con recelo amplio en una obligación incomprensible salvo por la fidelidad propia de la especie. En su guardia, el calor nunca lo abandona, lo lleva en cada centímetro de la piel  pareciera que el pelo lo retiene sin ganas de abandonarse al fresco del piso o a la helada agua resbalando por la cara, lo hace sentir somnoliento, cansado de no hacer nada salvo mirar por la ventana y gritar por su irritación... nunca lo abandona y desde hace tiempo se acostumbró a su incomodidad.

Las apariencias engañan, lo sabe bien. En su puesto, además de vigilar espera el resquicio que sin falta se abre todos los días, un ínfimo espacio acompañado del menor descuido para salir corriendo, sentir tierra y lodo bajo los píes sin que nada importe, ni el rumbo, ni los gritos despavoridos detrás de él, ni si quiera  lo caliente de las piedras, con el aire entrando en la boca abierta casi en una sonrisa, silbando en las orejas que cambian de función. Él corre porque puede hacerlo y no se detiene salvo para comprobar el sonido del viento, sin pensar en nada porque no quiere o no puede hacerlo, el momento del día que extiende lo más posible, caminar, correr, andar por las calles sabiéndose el rey del barrio sin que nadie se le acerque por miedo al destino que enfrentarían de enfrentarlo. 

Siempre camina de regreso con la cabeza libre y el cuerpo lleno de cansancio, lo esperan, lo sabe, lo esperan en su casa, y quien quiera que esté ahí terminará por cederle su sillón, su lugar en una casa que sabe suya, con personas que lo abrazan sin temor a su ira, que le jalan las orejas por tardar mucho, pero al final le dan una palmada en la espalda con una sonrisa, la casa que es suya aunque a veces sienta que las paredes se le vienen encima. El calor ya no importa, sigue con él pero lo ignora, abre la puerta y se tiende en el portal para demostrar que ha vuelto, bebe agua cómo camello y se duerme.

Despierto y él ya no está, partió hace mucho tiempo y no volvió abrir la puerta, me gusta pensar que está buscando cigarros o un French Puddle para quitarse la comezón de los dientes. Nadie ocupa ya el sillón marrón y ahora está roto, cómo si su mera existencia fuera inútil sin el antiguo dueño de su afelpada figura. Luego hay un repuesto, pero no es igual, es sólo un perro, pero no es igual.

Ulises Silva. 

11 de noviembre de 2011

La chamarra azul por favor

Crudo a las siete de la tarde, de noche en este horario. Muy culero dicho horario, como todo lo que lleve invierno en el nombre, excepto dos cosas: Confesiones de Invierno, canción de Sui Generis (rolononon), y Winterfell.

-¿Algo más, señor?
-Nup, abrase al pingo.
-Que grosero y desagradable es usted.
-Go fuck yourself.
-Termina con hablar con cosas inanimada o imaginarias y decirles de grocerías.
-No quiero. ¿Y tú que te metes?
-Anda pues, anda nomas.

A pesar de la baja productividad propia, que sea de noche tan pronto no termina por ser algo agradable, menos cuando hace frió así cómo e cagarse, el día termina muy de zopetón y se crea una especie de idea de qe el frío es improductivo y del diablo, aunque haga rete harto calor en el infierno según las santas escrituras. Eso bien podría no ser cierto, pero insisto ¿A ustedes quien les dijo que yo soy el dueño de la verdad absoluta? No lo creo ni lo voy a creer hasta que trabaje en Televisa y les diga que Peña Nieto sacó del hoyo al país. Mientras tanto no me crean nada.

Sigamos. El frió entume las ideas, las pone en el freezer, pero contrario a las cervezas no las hace más buenas, las deja inconclusas y las convierte en posts malogrados. Ni siquiera ha llegado el invierno y ya hay un sentir de nostalgia por el verano, con todo y quejas posteriores, el calor se extraña, sabe a trópico con aguachile y una docena de ostiones, el frío sólo sabe a frío, con todo y el gusto por la nieve de limón, o las paletas de tamarindo. Alguien ha pensado lo bueno que son las paletas de tamarindo, o cualquier cosa que tenga tamarindo, me hace querer tener un árbol de tamarindo, o raíz, o guía ¿En dónde diablos crece el tamarindo? Ok, sí sé, pero me encanta hacerme pendejo.

Otra cosa que no se pude hacer con el frió es lavar la ropa. Ya me viera todo mojado con la ropa toda tiesa diciendo "yeih" me ahorré 100 pesos de lavandería; Pinche frío, mejor no pisteo que mojarme en Ocotlán.

Ulises Silva.

En Ucrania sos lo máximo, pero acá nomás rompes las bolas viteh... Raja de Acá!

Que largo título ¿ no es así?

Es mu poco conveniente cuándo estás escribiendo algo en tu mente y pinta para estar bien chingón, de esos lapsus de inspiración etilica que no vienen tan seguido cómo quisiera, entonces sigues cotorreando, te duermes y al despertar se te olvida todo, ni de que se trataba el asunto te acuerdas. Muy poco conveniente, recuerdo que era algo bueno pero se fue; "seguro era mentira", pero ero no le quita lo chingón.

Between eat and drink i choose drink to fall sleep.

Despertar crudo a las siete de la noche puede parecer triste para algunos, para mucha gente, para mí a veces, hoy no. Estoy de un pinche buen humor que ni Noviembre puede quitarme, no quiero pensar a que se debe, no quiero pensar cuanto va a durarme, quiero disfrutar de él aunque tenga que hacerlo solo, con la única compañía de las 3752 choteadas canciones de mi Ipod. Me vale madre tanta rola, siempre pongo a Palomas Zooey Deschanel y Jack Johnson.

Tampoco soy imbécil, sé que es Noviembre y algo malo me pasará en algún momento, y no, no es paranoia, se llama consciencia y realismo, Noviembre es puto y no le gusta irse sin dejar alguna daga enterrada, en realidad ni le importa dónde, con que quede clavada le sirve. Nunca va a ser feliz porque le dejaron los muertos y las revoluciones de fantasía.

Do your worst November! That's right mother fucker i said it! Not even you can take away my good mood. Who gives a shit about our twisted mind?

Sé que les debo algo mejor. Nah! No es cierto, me lo debo a mí por quedarme dormido y olvidar de que se trataba el asunto.

Good luck & good night.

Ulises Silva.

29 de octubre de 2011

Paseo Diaz Ordaz

Otra vez sabe qué horas de la mañana y el garrafón de nuevo está vacío, otra cruda sin aliviar, sin curar, dijera la gente. Aunque hace un frío así cómo de cagarse, el agua pareciera evaporarse en esta casa, aunque a veces hay, la exageración mi incomodidad me hace pensar que es un evento raro cuando puedo tomar agua, cerveza nunca falta. Curioso que una caguama cueste más que 20 litros de agua. Entonces además de la tos de perro viejo y una cantidad en metros cúbicos de mocos nada despreciable, también tengo que aguantarme la sed.

Escucho algo que me llama constante: agua, en olas, en cascadas, en garrafones conectados a aditamentos que te la dan fría desde el principio. Vallarta llama y a mi me cuesta contestar el llamado, Vallarta que siempre está ahí con camarones en caldito para cuando me siento enfermo y para cuando estoy crudo. Con sus olas, con sus olores extraños, nunca deja de llamar, y yo me sigo haciendo el que no escucha, debe ser la culpa que me hace ignorar llamados tan familiares, siempre a una llamada de distancia y  mí que me gusta el hacerme el desentendido. Tengo unas ganas de jugar a la licuadora y no quiero hacerlo porque normalmente es algo que siempre tengo que hacer sólo. No es que me moleste la soledad, per me gusta que haya pescado sarandeado en la orilla.

Antes me daba miedo ir, porque miraba hacía atrás, lo que dejaba en los cerros cienagosos y pensaba que allá pensaría que no tenía nada por lo cual volver, sentía un cuarto vacío a mis espaldas con nada salvo zancudos llenándolo y cobijas empolvadas, sueños rotos pero sin que los cante Chabela Vargas ni las escribe un tal José Alfredo. Los miedos, cómo los sicarios, también se mueren, ahora me encanta estar acá, uno le encuentra el gusta a lo bonito, a bailar en topes, ver lucecitas y todo lo que te pueda encantar de cualquier lugar en dónde estés. Sin embargo, con la vergüenza me da pena decir que extraño mi casa, despertar con camarones en el plato y mi madre gritando que ya está lo chingón pa'l almuerzo, eso después de una noche de peda que se terminó hasta que el sol dijo, entonces si fue noche y no mamadas. Si no han despertado con el mar sonando o oaxaquitas chingando a su madre con que el coche estorba a su ruta de vender tatuajes de gena o invitarte al parachute, no sabes que es la vida.

Amo Ocotlán, ya puedo decirlo, pero mi casa no deja de ser mi casa.

Ulises Silva.

18 de octubre de 2011

Tribulaciones de un Tonto Wey Imaginario

En una de esas que el cerebro entra en modo Random cuál reproductor musical y se viene un montón de ideas, unas más pendejas que otras pero siempre en aras de buscar una mejor comprensión de las situaciones circundantes y en caso de no lograr dicha comprensión y las cosas sigan siendo un misterio hacer mofa de ello. Cagarse de risa en un ejercicio catártico de sacarse el miedo de la garganta. Soy una persona muy risueña.

Empieza con pequeñas observaciones que alucinan con convertirse en recomendaciones de supervivencia. Hace un año fueron las fiestas de Ocotlán y no dejó de pasar de nuevo este año, es lo curioso de las fiestas patronales en otros lados, funcionan cómo relojito; en Vallarta van de Mayo a Diciembre y nunca entiendo nada, hasta han de pensar que somos ateos todos. Por fortuna para mi adolescente interno eso no es cierto. Fortuna para él porque en primera instancia se volvió ateo en un acto de rebeldía anti-stablishment, luego se dio cuenta que era apostata, pero eso era por sentido común entonces no tiene tanto merito. Las iglesias de por allá, que hay una por colonia, están repletas cada Domingo, pueden dormir tranquilos.

Hace un año fueron las fiestas de Ocotlán y dediqué un par de lineas para quién hoy me faltan las libretas, pero nomas para el implicado. Contrario a la creencia popular de que en fiestas masivas conviene más colocarse a pistear junto a la "gente bien" para evitar verse rodeado de individuos golpeándose unos a los otros o en una lluvia de objetos voladores; una investigación onda Kapushinsky realizada por un servidos ha desarrollado la teoría de que en estadística la "gente bien" (traducida cómo cualquieraquenoseacholo, que van desde fresas a sombrerudos pasando por roqueros y gente con estilo indefinido) se pelea con mayor frecuencia que los socialmente tan temidos cholos, en una razón de 4:1. Desde luego estos son resultados cuantitativos, los cualitativos requerirían números de cuanta gente muere, cantidad de vidrios rotos, litros de alcohol desperdiciado y gente lisiada resultado de dichas broncas de parranda. Probablemente esta investigación nos confirmaría la idea de que los cholos son un asco de personas. En resumen cualquiera se cree gallo (pitcher de sillas, botellas y/o cualquier cosa que se encuentre) después de unas copas (vasos desechables) encima resultado de un efecto de adrenalina de creerse inmortal cómo el que menciona Hemingway acerca de amar a una mujer con pasión.

Otra consideración para cuando estás en las fiestas y hay baños públicos: busca un sitio dónde haya árboles, muchos árboles y poca luz; si eres mujer, que Dios te ayude, igual y lo hace, estás en sus fiestas, o eso dicen los padres.

Y ahora... ¡Ideas sueltas! ¡Yeih!

Sobre el menudo: Es bueno para cuándo andas crudo, no para cuando andas borracho. Cuidado con la velocidad con que te lo comes, es capáz de salir a la misma velocidad con la que entró, pero nunca a la misma lentitud.
Sobre el dinero: No tengo y nunca es suficiente, pero si fuera rico probablemente tampoco.
Sobre los cholos: Les tengo pavor y además están feos y se visten bien gacho.
Sobre el tiempo: Tengo de sobra, pero nunca es suficiente.
Sobre las fotografías: Vuelven a tener sentido al momento de dar sentido a cosas olvidadas o pasadas por alto. A veces tampoco son suficientes, mueren en desplantes de ira o nacen con días nuevos o noches muy añejas.
Sobre panteones: Los vivos les tienen miedo a los muertos y por eso los entierran en criptas tapiadas con cemento e incluso con rejas, temerosos de que el apocalipsis zombie se haga realidad y la gente que se les murió venga a comerles el cerebro mientras duermen. Sin embargo los muros no son suficientemente altos, esperemos que los zombies no sepan escalar y sean babosos cómo en las películas.

Tenía muchas otras, pero se me fueron olvidando por andar de cotorreo, puede  ser que deba hacer esto borracho. Quizás en el volumen dos.

Se volvió a terminar el café.

Ulises Silva.


A los Jóvenes de Ayer

Apropósito de lo escrito " en nostalgia por el presente" que llamó mi atención además de también haber visto Midnight in Paris, con crítica similar. La relación con el blog del serge ha sido muy larga, la primera mencione que me había inspirado para hacer éste. Él dejó abandonado su blog para irse a la brevedad de los tweets, aunque de vez en vez se acuerda de que se pueden decir cosas en más de 140 caracteres y no todo puede ser economía, siempre me ha gustado lo que escribe y lo admiro y lo amo. Nunca había tocado el mismo tema que él, al menos deliberadamente, pero hoy sí lo voy hacer porque se me da la gana, esto sin confundirse en que será regular, tampoco soy su pinche sponsor. Una vez hecha esta aclaración continuo.

Sin ganas de echarle a perder la nueva película de Woody Allen, Midnight in Paris, el que la quiera ver que la vea y el que no, pos no, me parece que toca un tema muy interesante que luego de verla te deja pensando sobre muchas cosas, sobre todo cuando al final se muere Owen Wilson por una patada de caballo luego de enterarse que su esposa estaba embarazada de su hermano, del caballo. El tiempo en que transcurren nuestras vidas a veces es tan poco valorado que ni cuenta nos damos cuando está ocurriendo y para cuando volteas ya pasó. Se usa el presente sólo cómo un recurso narrativo para un tiempo verbal que en la realidad, siendo muy quisquillosos, ni siquiera existe, para cuando terminaron el relato ya sucedió. Creo que a esto se refería con lo de las redes sociales y mis maestros a lo de lo utópico de la objetividad. El tiempo pasa en intentos por regresarlo adelantarlo o detenerlo, en platicas de cotorreos añejos, en expectativas de fines de semana o en fotografías que nos anclen al momento justo de la sonrisa, aunque haya sido fingida, entiéndase la mayoría de las fotos en redes sociales, pero bueno ese ya es otro tema.

Y no, esto no es queja o sugerencia de dejar de hacerlo, es una naturaleza humana que es complicadisimo modificar, por tratar de manejarlo y disfrutarlo ya perdiste el tiempo.

Normal que sea así, te pasas la prepa extrañando la secu y en la secu ya querías entrar a la prepa que extrañas cuando vas en la universidad. A veces. Es nuestra cruz de eterna insatisfacción como raza de la que tanto jode Tolkien en sus libros. Al que se dice satisfecho se le llama conformista y agachón, se intenta que cambie de dinámica "No puedes quedarte bajo ese árbol mientras los demás pasan, no hay tiempo de contemplar el mundo, hay que mejorarlo y seguir adelante". Por eso los artistas se llevan tan mal con la sociedad. Puede que ese sea el problema, la prisa, que correle pa' todos lados porque ya vamos tarde aunque no sepas ni a dónde chingados vas, el chiste es que haya movimiento y de repente ¡Bam! una foto donde no tenías canas ni ojeras marca mapache, entonces es cómo: "Ay, cómo quisiera regresar el tiempo". ¡Oh qué la verga! ¿Quién putas los entiende? A mi se me hace que estar en constante movimiento es miedo de estar solo con tus pensamientos.

Vivir en otra época, cuando no había redes sociales, que según una doctora se hicieron populares por el miedo a las enfermedades de transmisión sexual; cuando no se perdían horas pendejeando en Internet y la gente conocía a sus vecinos. Es extraño ese sentir que siempre ha sido lo mismo, sin importar la era y el diseño en que se presente siempre había formas de perder el tiempo cómo Adel Ortega y su rama.


Cómo que hay mucha nostalgia en los últimos días,debe ser por aquello del fin del mundo, cómo me gustaría adelantar el tiempo al 2014 y ahorrarme tanta estupidez... ya la cagué, otra oportunidad ♫ otra oportunidad.

Por eso de las épocas y su delimitación para evitar confusiones me gustan tanto los Tepichines y sus crónicas con anacronismos, son para estar de buen humor un buen rato. Vivimos presas del tiempo y espacio y aunque hay escapatorias a ellos cómo el viaje de la improbabilidad propuesto por Adam Douglas, todavía no lo inventan ni han construido la Heart of Gold y se joden. El presente es hermoso en el futuro, porque nada de lo pasado puede hacerte daño.

Ulises Silva.

7 de octubre de 2011

Confesiones de Otoño

Zancudos otra vez. A pesar de la costumbre no deja de ser molesto; con la garganta seca es muy difícil hacer ese chasquido con los labios propio de cuando algo está mal y se quiere expresar sin echar maldiciones en voz alta. Luego de un rato el chasquido logra producirse, mal pero sale.  Agua. Nada salvo una variedad de botellas de litro y medio vacias y juguitos robados, en garrafón en las misma condiciones ¿Cuál era el sueño? A veces permanece un rato, sin embargo esta vez el despertar se llevó bien lejos. Despertar crudo luego de un sueño agradable es horrible: la realidad se acentúa, así como los síntomas de la resaca. Una pesadilla era mejor, puede ser fuego y sangre y al abrir los ojos se convierte en algo mejor. Pero no, la sonrisa sonámbula delata.

Los lunes parecen todos iguales, huelen a tedio con 355 ml. de ausencia y cabellos quemados, no llegan al nivel de odio, pero no terminan por gustar. No son buenos días dicen los dichos populares de la gente; aunque también es necesario admitir que también, muy esporádica mente, los hay buenos, este no, pero algunos.

Los lunes. -No pueden estar todos muertos. -Se lo repite constante con deseo febril de que sea verdad. El rugir convertido en añoranza de playa para que no sea confundido por el hambre dice lo contrario. -No pueden estar todos muertos. -Vuelve a eso con terquedad. -¿Qué sentido tiene nada si es así? No es posible, sería un capricho por demás imbecil, no puede terminar así. - Las lagrimas terminan por salir, estúpido libro, que ni siquiera provoca dormir de nuevo. Para un carajo sirve y la palabra se dicho.

Zancudos. No saben nada de días, ni siquiera los lunes en su inutilidad dejan de molestar. Ni siquiera en otoño recién llegado los hace retroceder. Ni siquiera el ventilador prevalece, vencen de nuevo y no dejan dormir.

Después de tantas noches podrían merecer una novela: Piquete en Domingo podría llamarse. Esos vellacos, villanos dignos de una historia cruel y violenta de series de HBO o AMC. Las desveladas no solían molestar tanto, fresco cómo una lechuga solían decir los primos luego de una noche de juerga, con historias épicas de escalar edificios, vomitar cofres de autos, perder zapatos, acoso sexual, incesto y bailes interminables. Fresco cómo lechuga. Los años llegaron con ojeras y dolores de riñón, están aquí, acompañan y se burlan silenciosos de cada dolor de tendón, cada mañana con un gusto a moneda en la gran boca que no deja entrar la luz. Muy pocas sorpresas para menor atrevimiento, pesimismo sonámbulo suelen decirle. ¡Dos muertos de golpe! Surge una voz. Ves cómo no es tan fácil puto viejo.

Cómo Eörl el jovén, los años pasaron echos una furia sobre las montañas, no blancas, verdes en este caso. Ahora viene el sueño de recuerdo antes del mosco despertador, llanuras sin ciénegas muertas que acunen bichos, sin changos ni tucanes, ni camarones gigantes para el caldo de una resaca anunciada. Llanuras y pequeñas colinas apenas perceptibles cómo formas de mujer... ahora se entiende la sonrisa.

Ulises Silva.

3 de septiembre de 2011

El Blues on Yellow

Yo tengo un pez que vive en su pecera justo junto a la ventana, pero no tan cerca de manera que se caiga si hay mucho viento. No soy biólogo y el conocimiento de los tipos de peces nunca ha llamado mi atención, por lo que no sé que clase de pez es el mio. Si quisiera entrar en detalles diré que no es un tiburón ni una anguila; tampoco es un pez payaso, porque no se parece a Nemo o a su papá. El pez es azul con tres franjas verticales amarillas, y sus ojos recuerdan a los de una serpiente, un poco, tampoco tanto; si fuera así me daría miedo y rompería su pecera para que se muera lenta y desesperadamente y así no tenga que volver a mirar esos ojos infernales. Hablar de serpientes me complica seguir escribiendo, me da la impresión de que escucho a un bicho de esos a mi espalda y me quiere morder los pies y entonces ya no voy a poder bailar.

Le iba a poner nombre al pez, pero como no escucha lo que está fuera del agua o sabe leer me pareció un gesto muy imbécil además de inútil. El hecho de tener cómo mascota a un pez me parece por igual inútil, pero me sentía solo y un perro es muy caro, un gato muy peludo o una iguana muy ilegal, además de que muerden bien duro; entonces un pez será, dando vueltas en sus 150 centímetros cúbicos de agua clara, sin ningún adorno, lujos que no me doy, no se los voy a dar a un misero pez sin nombre. Mira y olvida, luego nada sin parar hasta que lo alimento cada vez que me acuerdo. Se supone que lo compré para admirarlo, por eso es bonito, pero la mayor parte del tiempo se me olvida que lo tengo.

El azul y el amarillo embellecen un poco la empolvada ventana que siempre me ha dado pereza limpiar. A través de la pecera el mundo tiene un aspecto retorcido que lo hace parecer gracioso en cierto punto, la sangre del alcoholizado chófer deja ser macabra.

Él es sordo del mundo fuera de la pecera, o eso creo, cuando grito debajo del agua sólo se perciben las burbujas que rozan las orejas que no me dirían nada si no fuera yo mismo el que gritó, pero fuera nadie me escucha. Por lo tanto no creo que él me escuche cuando le restriego su limitación de espacio. Ah iluso de mí que no entiendo la ironía de la situación. 

A veces me siento mal por tener un ser vivo cómo objeto de decoración que ni volteo a ver, sólo el sabe si se dará cuenta que su vida cuesta 20 pesos más la pecera que bien podría ser una jarra de cafetera. Nunca podré ser director de una perversa corporación, al menos no sin sentirme culpable. Soy sólo un tipo con un pez ignorado que mira y olvida y luego nada.

Ulises Silva. 

15 de julio de 2011

Nowhere man.

Con complejo de superioridad numérica la sala continua vacía, ropa desordenada y nada más, nadie más. Para volver hace falta irse decía Sabina, está pendejo. Sordo de música estridente no quiero escuchar otra cosa que un ladrido por encima del respaldo del sillón marrón, estoy pendejo. Why do you build up a buttercup baby, just to let me down? Se me olvido cómo era que se rompia el silencio, eso de estar callado ya me está gustando, la realidad es un sitio muy siniestro para vivir, más que siniestro, lleno de cemento y apestoso a mofles, prefiero el olor a patas... no es cierto. Pero son de las cosas que no entiendo, cómo porque invariablemente siempre que le digo hola a alguien siempre me dice adios, no es que quiera platicar con ellos, pero prefiero ser yo quien los abra al pingo.

Hace mucho que no desarrollaba odio por nadie, cómo 8 años o algo así, hay gente que me cae gorda pero no la llego a odiar, por mucho que se empeñen en lograrlo. Intento convencerme que odiar o enojarse, tener accesos de ira da malos resultados, a las pruebas me remito. Intento convencerme que soy hippie y el mundo me importa madres. Fracaso. Volví a aprender lo que es el odio, se vino en efecto domino, primero Theon Greyjoy, luego cualquier Lannister, luego personas de este mundo asfaltado, luego yo. Sueños raros vienen a mi cabeza y vuelvo a ser el mismo, la furia se la dejo a mi padre, mi arma es otra, indiferencia y silencio, volverme un borrego con la certeza de que no lo soy, cómo lo dije, el mundo me importa madres, hagan lo que quieran, tumben lo que tumben, remodelen las cosas innecesarias que tengan que remodelar y luego de eso metanselas por el cu... Este ya no es mi rancho el que fue, tampoco es el que será.

Who gives a shit anyway?

7 de junio de 2011

Ironia en forma de lluvia

¡Japo! ¡Japo, quiero! TAK TAK TAK ¡Japo! TAK TAK.

Nada. Puto Japo no abre la puerta, del envase continua vacío y el calor sofocante tiene que esperar para ser mitigado; pensándolo bien, esa debió haber sido la primera señal. Un momento crítico en la noche, 10:30, las tiendas están por cerrar, camino hacia la derecha... muy tarde, hacía el frente, cruzando la avenida, llego justo en el momento en que la cortina está tocando el suelo. Mala suerte, mi caguama sigue vacía.

Regreso sobre mis pasos, los pies se tornan color bracero, descalzos ya que después de todo el plan original apuntaba a sólo 15 metros de mi casa.

¡Japo! ¡Japo, caguama! TAK TAK TAK ¡Japo! TAK TAK.

El puto sigue sin abrir. La tienda de la calle dónde vi amanecer con hormigas en mi cabeza me viene a la mente. ¡Let's go bitch! No he llegado ni al semáforo cuando las gotas comienzan a caer, gordotas y agresivas, cómo con ganas de desmadrar el suelo. Lo primero que hago es recordarla, no es difícil, lleva todo el día en mi cabeza, se me antoja un café y su compañía, así nomás. El cabello empapado, la espalda helada y el short otro poco me devuelven a mi caminata, ahora más lenta por el viento. Sin embargo estar mojado me llena de alegría, la caguama ya no es tan importante.. tan, que conste. Al final llego a la tienda, también cerrada y vas pa' atrás. Ya se formaron los primeros charcos que logran lavar mis pies que se tambalean por la falta de agarre, mis lentes ya no me dejan ver nada y termino por quitármelos y confiar en mi poca vista.

Por un costado de un bonito jardín empastado, me distraigo con un perro que se lamenta mientras está refugiado debajo de un auto, la distracción me cuesta resbalar y caigo de puro lomo sobre el zacate encharcado. La verdad es que lo fingí y me tiré de puro gusto...1, 2, 5 minutos con el agua cayendo en mi cara, vuelvo a pensarla, me gustaría que estuviera aquí, para ver cómo el agua se cuela entre los árboles y nos moja la ropa, para verla sonreír, momento de pura algarabía. Por fin me levanto en busca de la razón por la que salí de la casa.

Japo se digna a abrirme y venderme la cerveza. Empapado regreso a la casa con una sonrisa, entro a mi cuarto y pongo música para amenizar el momento. Aún no tengo claro si fue bueno o pura sangre fría, pero la lap escogió Adanowsky para completar el cuadro.

Nunca una caguama me hizo tan feliz.

Ulises Silva.

30 de mayo de 2011

Animas, que no amanezca

En días pasados me la he pasado despotricando contra lo que le hacen a mis costas, el enorme dolor disfrazado de coraje para decir que es una putada que dónde vives no sea para ti, que te roben el atardecer, el momento más chingón del día. Pero el otro día en la cabeza me brincó, cómo un letrero florecente de bule barato, la palabra congruencia. Con eso del que el buen juez por su casa empieza miro hacía la mía y en cosas que no había pensado, o a quien podría molestar con mis palabras. Sólo pensé en políticos y empresarios hijos de puta, en la ciudadanía apática y agachona y en mi propio encabronamiento... hay algo más cercano.

El ingeniero Donaciano Silva Gutiérrez, nativo de Mazatán, un pequeño pueblo nayarita (sí, nayarit si existe), salió de un valle hondo, dónde sólo es bonito en septiembre, rumbo a muchos lugares, dónde creció, jugó Basquetbol, se dejó crecer el pelo, se lo cortó, soñó con ser militar, pero recapacitó y se volvió ingeniero en el Instituto Politécnico Nacional, única cosa que no odia del Distrito Federal. El ingeniero caminó de aquí para allá con su filosofía de nunca pasar desapercibido gritaba "¡Eyyyypaaa Borrego!" dónde quiera que se parara; siempre prefirió los caballos a los autos, hasta que se enamoro de su camioneta azul, para sus adentros sigue deseando un caballo. Hombre apasionado y bigotón, todo lo que hace, lo hace con huevos, cómo si le fuera la vida en ello, siempre se ha manejado así, trayendole muchos amigos y no pocos enemigos, dudo que a estas alturas vaya a cambiar algo. Siempre fiel a sus convicciones, paranoias y su gente: "Los demás que chinguen a su chingada madre" (sus palabras). Flaco cómo lombriz parada se fue con una chaparra morena que conquistó a ver el mar de cerquita y bailar con ella al ritmo de la tambora.

El mazateco se preocupó por proveer a su chapurranga y los dos monigotes weros que le salieron. Una vez le preguntaron a esta mujer cuanto le pagaban por cuidar al par de rubios que jugaban a perseguir quién sabe qué en el parque, dato curioso y racista. Dónde lo llamaron el ingeniero fue, para gritarle a quien tuviera en frente y abrazar al que tenía a su lado, hasta que un día regreso a las costas, muy diferentes de cuando recién llegó. Se encargó de echar losas sobre la arena, de levantar el muro cegador, todo por su familia, clausuró la playa por los que pagan estas palabras mal escritas. Cambió el horizonte para poner camarones en la olla, cuartitos en el refri y carne en el asador. Él es parte de lo que estoy en contra, pero me tiene aquí sentado frente a una computadora y una cafetera para animar mi día.

¿Cómo puedo reclamar cualquier cosa? No es pregunta retorica, de verdad no lo sé.

Ulises Silva.

Certezas

En otras ocasiones he hablado de lo positivo que tiene el conocimiento, en algunas otras he dicho que es pura vanidad del ser humano, lo usa para sentirse poderoso y seguro, no para mejorar su alrededor. El ser humano tiene el gen innato del miedo a lo desconocido, eso le hace buscar, saber, para no cagarse en los pantalones; entonces si eres de tipo arisco y prejuicioso el conocimiento es una chingonería que te deja dormir por las noches, o al revés. Pero si eres egocéntrico sólo va a provocar que te sientas más insignificante que una moneda de Centroamérica, y créeme, no está bien relacionarse con nada de allá. Hoy diré que el conocimiento es bueno en dosis correctas.

Es bueno saber que Bob Marley está muerto y no nos traerá más hijos, con 42 es más que suficiente. Es bueno saber que Harry Potter ya se va a terminar, no vamos a tener más decepciones los lectores de la saga, también es bueno saber que el director es David Yates, así no te haces ilusiones y la mínima cosa es buena. Es bueno saber que nunca voy a leer "20 años después" y me voy a quedar con la imagen de los mosqueteros. Es fantastico saber que la próxima de Batman no será en IMAX-3D-VIP-ELITISTA, Nolan sabe que hay cuestiones más importantes que la vista en el cine. Sería bueno saber cómo mantener la máscara puesta.

La ignorancia no vende piñas y tiene sus cosas positivas. Es bueno no saber cuando se acaba el mundo, dato inservible salvo para los constructores de bunkers y barcos gigantes, vendedores de cañas y comida enlatada. Es bueno no saber dónde voy a estar de mañana en ocho días, por ahora, está bien. Es bueno no saber inglés y convertirte en celebridad del Internet por tu ignorancia. Es perfecto no saber si voy a volver a tomar su mano, si voy a cruzar el estado por un beso. No saber de dónde vienen los tacos. Desconocer si va a volver a cruzar la calle para tomar una cerveza, si va a cantarme al oido, mientras me alborota el pelo. Es bueno no tener ni puta idea de cuando sale el próximo capítulo del Dr Gokú, así lo disfrutas cuando ocurra.

Es bueno saber que algún día volveré a verla, es mejor no saber cómo será.

Ulises Silva.

27 de mayo de 2011

En tu cara!

Supongamos que esta historia existió. Un día estas muy tranquilo pensando, parado sobre el lodo que provocó una lluvia que te hizo enfermar una semana antes; apretujado contra gente que ni deseas conocer, bebes sin importar la idiotez del ambiente, te quieres olvidar de tus problemas, no porque puedes hacerlo. Sin pasión sostener el vaso con insípido passport y descolorida agua mineral, el ruido es mayúsculo y todo lo que siempre has odiado está demasiado cerca de ti, pero era mejor está opción que quedarse en casa viendo la tele, o tal vez no tanto. En medio de lo que para ti es caos, ves un par de ojos enmarcados en una melena que para ti es negra, el caos sigue, pero sólo puedes pensar en ese par de ojos. No sucede nada, con ellos en la mente te vas a dormir.

El tiempo pasa igual que cómo solía pasar, los ojos se convierten en una fotografía, luego en letras que consiguen hacerte sonreír repetidas veces, en un lugar dónde pocos dicen cosas interesantes. Palabras dichas la viento que captan tu atención, quieres decir algo, te contienes. De pronto las palabras se vuelven hacia ti, la fotografía también, buscan salir de la pantalla; ambas se convierten en persona.

¿Qué persona? Sigamos en el mundo de la suposición; esta persona le da vida a los ojos, le da palabras a las letras, le da calidez con una sonrisa a la fotografía. Sonríes cuando ella sonríe, bailas cuando ella baila, tus rencores desaparecen y te dejas llevar. Supón que encontraste algo que no estabas buscando, pero que el descubrimiento te hace preguntarte dónde diablos estaba antes; mejor que cualquiera de tus más alocados deseos, mucho más completa que tus historias favoritas, de tus personajes más entrañables en los libros y películas dónde te zambulles para encontrar gente amable. Le gusta leer, la guerra de las galaxias, fumar, el sarcasmo, la ironía, el humor mamón, es culera cuando debe serlo, tranquila y un torrente de acción también cuando debe serlo, bebe y sabe controlarlo (no cómo tu), es inteligente, hermosa, misteriosa, amable... lo que deseabas y más, mucha más. Para colmo de todo lo demás, está persona muestra interés en ti, eres feliz. Ríen juntos, fuman, beben, recorren puentes y cerros, bailan, se mofan del mundo, les apuntan con pistolas... se besan, el mejor beso. Eres aún más feliz.

Un día por sacar lo imbécil arruinas todo, matas la historia con un final más horrible el que Hollywood le dio al Conde de Montecristo. Le das una patada a la confianza, al cariño, a ella, a lo mejor en mucho tiempo, quizá siempre. Tu soberana estupidez , arrogancia, ingratitud, cómo le quieras poner, te lleva a dónde estás. Dices que es injusto, sabes que no es cierto. Alegas que no eras tú, sabes que no importa y es una mamada.

Martes Negro

Hubo una vez un tipo que se malacopeo porque le dijeron ratero y desmadroso, nimiedad que exaspero su vanidad... se puso a malamadrear hasta por los codos y odiar a todos. Todos lo dejaron sólo por pinche vato malvibroso y le pareció buena idea volverse un attention hore, que sabotearse a sí mismo era divertido. Un pendejo el tipo este. Resultado: todos lo odían, tiene una culpa que no se aguanta y no soporta ni verse en el espejo. ¿Por qué? Por pendejo, y aparte Drama Queen. Ahora se jode y se aguanta.

¿A quién vas a culpar? ¿Al alcohol? Tú te lo tomaste. ¿A los chismosos? Tú les diste el chisme. No, no busques escudar tus culpas en otras personas, el pendejo eres tú, por hacer que tus roomis te odien, que cada vez que bajes por agua te vean como el pinche morro borracho malacopa que eres. El pendejo eres tú, por arruinar lo único bueno que te había pasado en harto tiempo por andar de bromista. Mucha risa ¿Verdad? Pendejo. Pinche emo "ay, ay me dijero ratero" Cómo eres un puto llorón. ¿Qué tenía eso que ver con todo lo demás?

Te dieron de todo en las cantidades correctas y tu te pones a mandarlo a la chingada, merecido te tienes sentirte mal. ¿Qué te dijo Donaciano? "No abras la boca mhijo, mejor quedate callado, nomás dices pendejadas cuando hablas".

Klansman.


25 de mayo de 2011

De los confines a Mordor.

Entre hacer silencio o hacer un cagadero. Kupuca decía que podía hacer un silencio tan grande que podría derrotar los sonidos del mal, matar a cualquier ruido mal intencionado, puede ahogar las gargantas con un ruido atorado en el cogote. El cagadero falló, era un cagadero por sí mismo y no le iba a traer bien a nadie, así fue. Maloliente mira a ambos lados y se encuentra solo, se sienta en el suelo y come unos chetos lo más ruidosamente que puede, rompió todo lo que tenía que romper y siente a salvo en medio de caos... Kupuka ríe, su silencio se hace y el cagadero desespera, comienza a romperse, lo que destruyó comienza a florecer. Esta vez Kupuca se entristece, sus flores ya no son las que amaba, cambiaron bajo la luna. Ya nada será cómo fue, para mal o para bien, dice Gandalf y le da una palmada en el hombro a su compañero.

Gandalf alega que el silencio es un suspiro, no un estado por sí mismo, un suspiro antes de luchar con estruendo contra el cagadero; pero no, no es sólo estruendo, es una armonía musical acompasada con rabia y dignidad. El silencio medita sobre una roca, el viento intenta llevarlo de aquí para allá, pero él se hace pesado, se convierte en la roca, el viento se la pela. Gandal lo mira y se sonríen el uno al otro, pero el mago anima al caballo con un grito y carga hacía el sur, dónde las flores de Kupuca florece en un valle hondo rodeado de alcones que no se dejan ver de pie.

Kupuca salvó a los Confines, Gandalf salvó a la tierra media. Con silencio uno, con estruendo musical el otro. Uno espera escuchar las risas después del silencio, otro la calma después del estruendo, ninguno estuvo ahí después para ver su legado, pero todos se lo agradecieron por varias generaciones de hombres, hasta que la historia se convirtió en leyenda y la leyenda se convirtió en mito.

El cagadero murió ahogado en su propia inmundicia, sin poder decir otra palabra.

18 de mayo de 2011

¿?

Al calor de una peda se dicen muchas cosas, se hacen muchas otras, se declaran odios, amores y placeres. La ignorancia hace del mundo una miseria sin importancia, lo hace chiquito, un cuartito, una mano. Al calor de una peda puedes dormir con la seguridad de que vas despertar con la seguridad de sentirte peor que el día anterior, pero seguridad al fin, los ojos desvarían y cantan bajito, tararean si tu quieres. Al calor de una peda puedes deshacer el mundo sin mover un dedo.

El calor de una peda puede prender la mecha para cambiar la foto del buró, para hacer revolución, para rozar los dedos de otro y reconocer el mismo calor. El calor nos uno y nos separa a la vez, nos activa y nos pone en estado de coma, por poco que dure el efecto se disfruta o se aborrece, nunca es indiferente. La indiferencia... nadie entiende a la mujer oso, que triste.

28 de abril de 2011

Sol

El sol cae aplomo sobre el cachete derecho, mientras comienza su despedida, ni él mismo sabe que tan larga será esta vez, le puede tomar 16 horas o 4 minutos depende de la realidad, hoy se va a tomar su tiempo. La ola más larga de un día sin luna moja un pulgar sin uña en otros días, luego se va, después de llenar de arena el pie, se va cinco veces, cinco ha llovido sobre sobre el árbol que no da sombra, ni tantita a esa hora, donde el alma esta llena de envidia y la cabeza de whisky. Los sonidos del mostro azul, no monstruo es un palabra fea...sus sonidos sepultan también el cielo, cómo sí eso fuera posible. ¿También la tendrá?

El mundo dice "Nace, crece, se reproduce y muere", la poesía que se resiste dice "No muere, porque vive en su retoño que es una trasformación de energía." El miedo no anda en burro, ni tampoco monta olas en Nayarit, ni baila en el Capomo, muere con la ola que llenó de arena el pie. Al miedo le encanta bajar a los labios y seguir por la espina dorsal, bañar los ojos y caminar junto al sol; a este miedo. Aquellos no los conoce y no le interesa seguirlos. Cada quien su sitio. Pero ¿Dónde muere el espíritu surrealista de no ser? Igual y quieres convertirte en la hermosa mujer que pide un encendedor, cuando ya viste fuego y no salia del bolsillo; eso es surrealista, pero es ¿Qué cosa no es entonces?

No hablemos de fechas de caducidad, no quiero, no me interesa, y no voy ha hacerlo; no saques el tema entonces, ¿Para qué pensar en donde termina la ola? sueño con la cresta y san se acabo, el santo terco. Musas, canten baladas, háganme soñar con besos de piel, llévense los condones de la desgana.

Todo lo tiene, todo. Pero no puede permitirse tal pensar de tan mal agüero: El todo se vuelve nada y luego esto parece un verso de Arjona, entonces todo mal y viene la autocompación irrelevante, la autocritica innecesaria y la auto inmunidad provocada, se resume a uno y ese no es el punto, no acá. Una astilla , eso no lo tiene, no le hace falta, pero es bueno saberlo; Ah! el saber y los hombres sabios, tan pendejos ellos que creen que lo saben todo porque leyeron 2, vieron 3 y vivieron 4, no se si sepan algo, pero lo que saben, lo saben mal. Un nombre en la arena de Litibú borrado por un padre adolescente.

A dónde va, va con gusto, aunque no lo guste, dicho pendejo, dicho cierto. Extraño tus besos, y si los tengo, tu voz.

Ulises Silva

Esto sí es de compas

Para matar el tiempo en lo que me pongo lo suficientemente ebrio para dormir feliz, pienso en la nostalgia que invoca la gente, no cualquier gente, el Serge. Sin embargo, ¿qué nostalgia puedo invocar qué no haya invocado en otro tiempo?

En la sala de mi casa solo hay tres fotos que puedes ver, la foto de mi padre cuando era militar, una foto de mi abuelo cuando era niño, donde está junto a una vaca y otros tres chiquillos que no tengo ni puta idea de quién sean y otra donde estamos Ana el Bazuko y yo, tomada en un concierto de plastiko, uno de los tantos a los que fuí, y ellos también.

Esa foto tiene una historia curiosa; mi mamá le pusó ahí por desconocidas razones, un día volteé y ahí estaba, una vez vino Melissa y no le pareció que la foto estuviera ahí, yo en mi mandilonez mandé quitar la foto y pusieron una en su lugar donde yo estaba con ella, con Melissa, dándonos un beso. Cuando nuestra relación termino yo mismo rompí a foto, la de Melissa, y el espacio quedo en blanco, cuando regresé a Vallarta tiempo después, por desconocidas razones otra vez, estaba la misma foto dónde estábamos Ana, el Bazuko y yo, tomada en un concierto de Plastiko, uno de los tantos a los que fuí, y ellos también.

Al principio, esa foto me provocaba el pensar que no debía confiar en nadie, "el sabor de la traición" la llamaba, después de la usaba para bajarme ele ego cuando andaba volado, para burlarme de mi mismo, "Que pendejo eres mi buen". Ahora la veo y también me río, pero ya no es con rencor, tampoco con sorna, un poco de mi, sí. La vida es así, lo que hoy importa, mañana ya no y todos los dichos acartonados que puedan surgir. Lo importante es parte de crecer, dicen, es porque el tiempo te vuelve un insensible y ya nada te importa, digo.

Miro esa fotografía hoy y ya no hay rencor, miro esa fotografía y veo a una niña con su mochila de Bob esponja y su playera amarilla, a un enano que me decía que lo levara por caguamas y después quería madrear a Rulas, me veo buscando una moneda, veo también alguien que sostuvo mi mano mientras estaba triste, alguien que sostuvo mi cabello mientras vomitaba de borracho y mariguano. Veo amor y veo tres personas que ya no existen, salvo en esa fotografía donde estamos Ana, Bazuko y yo, tomada en un concierto de Plastiko, uno de los tantos que fuí y ellos también.

Ulises Silva

15 de abril de 2011

Dejate de joder y no te hagas la loca.

Hay una serie muy chingona que pasan por ahí llamada "Mad Men", no es nueva pero yo nunca la había visto, ganó muchos premios gringos, si algún día tienen tiempo de verla háganlo, para nada es una perdida de tiempo. Mientras observo la serie pienso en muchas cosas que vienen a colación a partir de los capítulos, por ejemplo que el poder es delicioso, por eso está reservado para tan pocos individuos en el mundo, que si trae responsabilidades y la chingada, vale madre, las ventajas que trae el poder se llevan de calle a sus contras. Cada época dentro de la sociedad humana tiene rituales que podrían ser envidiadas por otras; cómo quisiéramos la peste negra de la edad media en nuestros días para esparcirla por el nuevo edificio del senado o por ahí. También tiene sus cosas que confirman de alguna forma la evolución social del hombre: la serie está ambientada en los inicios de 1960, no todavía no era la época hippie, poquito antes; dónde las mujeres no eran más que trofeo en la casa y los negros barrían las casas y hacían música para snobs y drogadictos. Lo que sí es envidiaría yo de aquél tiempo es que no eran todos una bola de llorones con eso de las zonas de fumadores. No sería raro que naciera una conspiración en la que digan que la serie está patrocinada por las grandes tabacaleras mundiales, porque durante todo el episodio los personajes están fumando bien sabroso, en la calle, en su casa, en su oficina, ¡En el tren! No cabe duda que en los 60 los fumadores no eramos el chivo expiatorio de las organizaciones civiles que no encuentran nada mejor que hacer y estructuras legislativas populistas.

Aún recuerdo mi primera cajetilla de cigarros, unos Camel, cuando todavía sabían bien, me costo 17 pesos, hoy cuesta 38, cuándo no cuarenta. Estamos hablando de un aumento de más del 100% pero de eso nadie hace un pinche escándalo y marchas o exigir al gobierno un alto a la escalada de precios. El cigarro es el blanco más fácil para la población y lanzar sus dardos con el fin de joder a los adictos al tabaco y tratarnos cómo delincuentes, encerrarnos en pequeños cuartos para que nos "matemos" sólo a nosotros mismos, quesque porque les provoca cáncer de fumador pasivo... chilletas digo yo. ¿Quién se va a quejar de estas cosas? Cómo digo es un blanco fácil luego de todo lo que se dice acerca de los cigarros, que sí son adicitivos, que si te matas lentamente, que si provoca abortos, que mata plantas, que provocaron la segunda guerra mundial, que los puso el demonio mismo para retar a Dios; de todas esas cosas nadie se queja, pero ¿Dónde están nuestros derechos? No por ser fumador se te va a ir al pingo tu carácter de humano y ciudadano del mundo, por lo cual me puedo quejar cómo niña adolescente.

Por ejemplo: La campaña terrorista en los empaques de cigarro, yo no voy y les pongo imágenes de pedofilia en la iglesia para decirles lo que provoca. Que el de Benjamin Button, el del wey con oxigeno, el del wey cojito, ninguno cómo el de la rata muerta... una rata muerta! no mamen! Dejen fumar felices, sobretodo dejen fumar barato; pinche mundo está bien culero y nos quitan los vicios que lo hacen más ameno, pues ¿De qué chingados se trata?

Me van a decir vicioso, lo soy, y soy más feliz que ustedes pinches mochos doblemoral.

Ulises Silva

14 de abril de 2011

Para no perder la costumbre: 6 de la mañana, el garrafón está vacío, yo tengo una cruda infernal y no hay nada para beber; no quiero volver a tomar agua de la llave, sabe rete feo aquí, así cómo a moneda. 6 de mañana y yo no encuentro nada más productivo que hacer que meditar en la inmortalidad del cangrejo, pendejadas y cocaína, hoy no hace falta que me pregunte que fue lo que hice ayer, no fue para tanto, esta vez la resaca sólo es física, las morales las voy a dejar para después.

Recuerdo que una vez Ana me hizo ver que yo no tenía ningún amigo gordo, o feo. Por un momento me quise sentir ofendido, por otro me dí cuenta que era cierto y me sentí mal por mi separatismo hacia los feos, digo se supone que yo me fijo en el nivel intelectual de las personas para cotorrearlas. Luego de meditarlo logro admitirlo y ya no tengo problema con eso, no soporto a la gente fea, pero no es mi culpa, lo juro, crecí viendo la tele y en la tele te dicen que lo feo es malo, la tele no puede mentir, ellos son los guardianes de la verdad absoluta, la respuesta de la vida, el universo y todo lo demás. Además no son ellos soy yo: cuando uno de eso está frente a mí, me distrae, no puedo pensar bien y digo cualquier cosa, a nadie le gusta quedar cómo un pendejo, menos junto a una cosa horrible que te mira fijamente. Y sí, ya me sé el discurso "¿Quién te crees que eres para juzgar la belleza? Ni que estuvieras tan guapo ¿Te has visto en un espejo pinche pseudohippie hediondo?" Probablemente sea cierto, pero yo no estoy estableciendo una regla universal de que nadie debería hablar con los feos, cada quien es libre de hacer lo que quiera. Pero no les presten atención sólo por ser altruistas, eso es peor, no les tengan lástima, ya se tienen entre ellos.

Ulises Silva Hangover Version.

10 de abril de 2011

Homesick

Tres caguamas, o eso decía la receta del día, son suficientes para dar por satisfecha la sed esa que te da cuando es sábado... o viernes. En vasitos para que rindiera más, según el gordo, que por fortuna y buen atino de su parte no viene con amigas horribles, mis ojos medio ciegos pueden descansar; vaso tras vaso pasa la noche y la gente cotorrea animada, "Men's Night": hablar de tus actrices porno favoritas, entre otras cuestiones igual de agradables que no salen de la boca de nadie cuándo hay mujeres presentes, aunque estén feas. Luego hablan de cosas que han vivido juntos, desde borracheras, salones de clase hasta que hablan de que se acerca el vallartazo, su vallartazo. El mio es diferente.

Vallarta, un nombre que hace mucho no me provoca las cosas que me solía provocar, pero esta noche sí. Esta noche el mar me sonó en el cerebro y tuve ganas de meter mis pies entre la arena. Para las personas que creen que vivir allá es el confort eterno, dejenme decirles que no están equivocados, la vida es hermosa allá, sólo que parece que nunca avanza, eso puede ser bueno o malo, según las aspiraciones que tengas. Un callejón sin salida para la cultura, una pinche puertota para la imaginación. (mucha mota y muy buena) Cada vez que regreso se pone menos linda y la siento menos mía, pero eso no me quita el deseo de regresar en cuanto pueda, bien podría ser sólo el mar, pero no quiero pensar en eso.

Mi distracción me cuesta no poder entrar en la platica, conociendo a mi gente seguro es sobre comida, aunque pinky no pueda hablar, seguro es sobre eso. Bebo en silencio mientras el aire me enfria el lomo, no escucho nada, ya ni siquiera a las olas en mi cerebro, ni las sirenas de los barcos. Miro al cielo pero no hay fuego, nada, pinche encandilada ni las estrellas puedo ver para alejarme del mar y acercarme al cerro. Miro al frente y ellos siguen en su platica que no entiendo, luego se ríen, yo también; se van y yo prendo la tele y está "Por la libre", es extraño, aunque la historia no tenga nada que ver, siempre recuerdo a mi familia, sobre todo a Donaciano y a Daniel; ya no pienso nada, mañana pensaré en que sólo falta una semana, una y ya, para cosas agradables, para historias y para cervezas, para el sol y para la noche con bellas voces.

Es mi coche.

Ulises Silva.


La vieja está en la cueva

Quiero que llueva, miro al cielo y no hay una sola nube, nada que tape el sol que se la lleva muy cómodo. ¿Él qué sabe de la vida si no llueve en sus tierras? Por ahora nosotros tampoco sabemos tanto. Deberían bombardear el cielo o bailar en invocación a Tlaloc, Poseidón, Aquaman, o el que sea, que sepan que los queremos a todos y nos manden unas gotas por lo poco. Tengo ganas de escuchar gotitas en el techo, una tras otra y luego otra, oler la tierra mojada mientras pienso en sin sentidos. Está demasiado seco, áspero; tengo el presentimiento de que podría pulverizarse al tacto, cuál muda de cangrejo sobre una piedra. Extraño el agua que cae, la que sube no tanto, siempre está de mal humor, cómo hirviendo en una cólera que no entiendo de dónde sale.

Quiero que llueva, mojarme la cara y los hombros en lo que miro caer las gotas; pero me da miedo. Con eso de Japón y sus problemas adicionales a Godzilla, que tal si es radioactiva y me da cáncer y piense que al final ni siquiera fueron los cigarros y fumé menos de lo que quise. Extraño al agua que en un gesto de egoísmo ella no me recuerda, ni a mí ni a nadie: no extraña besar la tierra que no deja de lado la ternura, tampoco que el pasto la reciba en un abrazo. El agua parece que nos olvido y vive feliz en el aire. Algo nos sabrá que nos ignora, que prefiere llevarse con las nubes y su frió; que nos mata de a poco, si no de calor (pinche gente exagerada) sí por la peste; a otros, porque yo fumo y por tanto no huelo nada, salvo una pequeña excepción. Extraño al agua y ni siquiera viene a cuenta gotas.

Quiero que llueva para acompañar la melancolía y no sentirme viejo. Acompañarla con una caguama y el "Birth of the cool", trompetas y golpes de techo y pecho son una deliciosa combinación para la que no tengo otra alternativa que esperar en la parada del camión. De noche o de día extraño la lluvia sobre mis manos tornadas hacía arriba, mojadas y en plena salida del entumecimiento, con ganas de que se quede siempre conmigo y después con ganas de nada. No llueve en la tierra y tampoco en el mar, la sed nos mata a todos y se acaba de pronto.

Ulises Silva.

28 de marzo de 2011

Vuelve por más... Otra vez.

Mis parpados se cierran y abren una y otra vez, haciendo SOS en clave morse pero mi cerebro se niega a comprenderlos y apagarse, extrañamente lo puede hacer en el día, mientras estoy en clases; pero de noche el muy cabrón está bien trucha y oye todo, siente todo y jode todo al no dejarme dormir. No sé porque no facilita las cosas y acoje el sonido en una forma de arrullo cómo hace con la voz de Claudia Contreras. Ahora que soriana me dejo pobre en extremis no tengo ni para comprar un raidolito, aunque odie el olor, estoy dispuesto a soportarlo.

-¿Por qué no vas y le zumbas a tu puta madre? pinche mosco hij... ¿no la conociste? eso debe ser bien feo y difícil ¿se murió o qué? zzzzz Ah que mamona, nomas te puso y se fue a la chingada. Con razón son así. zzzzz Pues si quieres podemos pistear, deja voy por una cagua, pero ¿no te mueres cuando picas? zzzzz ah sí, esas son las abejas, qué pendejo. Espérame deja que voy zzzzz simón sientate en la tele no hay bronca, pero ten cuidado con la araña de abajo... Y entonces ¿tienes muchos compas? zzzzz ¡No mames! ¿Neta no te hablan por tener una tía de Jamay? z ¿Quién iba pensar que los zuncudos eran clasistas? con lo feo que están zzzz Es broma, no te enojes. Pues que mal pedo zzzzz Te ha ido medio feíto en la vida. zzzzz Pues sí wey, pero no por eso vas a ir por la vida sin dejar dormir a la gente, no seas culero, ten consideración. zzzz A ver, si yo te fumara toda la mañana en la cara ¿no te enojarías? zzzzz ¡A huevo! zzzzz ¿Y a mí que jodidos me importa si te come una rana? Además en mi casa ni hay, malo que vivieras en la primavera, allá si preocupate cabrón. zzzzz Sí cabrón pero las arañas dejan dormir, no están molestando toda la noche. zzzzz Pinche vato, ya andas de mala copa, no sabes pistear. zzz pues la tuya... aaaaah no la conociste, ternurita, jajaja. zzzz pues por algo mi especie evoluciono puto ¡PLAF!

Creo que lo extraño :(

Ulises Silva.

25 de marzo de 2011

Vuelve por más.

Dime oh dios, habla conmigo y dí ¿Por qué has traído a este mundo a los zancudos, insectos inmundos? ¿Es acaso que estabas borracho? Cómo aquella vez que en tu divina embriaguez decidiste divertido conspirar contra la belleza y crear al ornitorrinco. ¿Cuál es la razón sádica que tienes para enviar a esas criaturas a perturbar mis sueños sobre maizales y fiestas raras? ¿No te son acaso suficientes las loas enviadas al cielo por innumerables almas hacia el cielo dónde se supone habitas? ¿Es acaso una provocación para seguir rogando? Dime oh dios, habla conmigo y dí ¿Por qué eres tan pinche culero?

La cobija es gruesa, afelpada por uno de sus lados, cómo para simular un animal peludo, ya depende la filia del abrigado. Es gruesa para aislar del frío, sólo del frío, el sonido se burla de ella, le dice ilusa y se pone a trabajar Un intenso zumbido atraviesa la colcha cómo se de la más fina gasa se tratara. Campos de fresas junta a las calles de Costa Rica , un camino de piedras brillantes y cantos alocados. Sueños a pie suelto que pasan y regresan hasta que al final en el maléfico zumbar. Sueños que por esa noche no regresarán más, tal vez cuando salga el sol, pero eso es hablar necedades.

El olor a raidolito figura entre los más odiados, ahí junto al Chanel número 5, marea y lleva la memoria hasta lugares non gratos. No, no es una posibilidad agradable, la guerra bacteriológica es innoble, cobarde y desprovista de alma. Salir a ver el mundo de noche esclarece la mente, la pequeña proporción de del mundo, sin embargo después se vuelve una mala idea. El enemigo trae refuerzos y la lucha se vuelve encarnizada, sin esperanzas de terminar en tregua cómo la última vez, dónde todo terminó mojado y alegre. Melancólico.

Esta vez la lucha arroja un claro perdedor, que yace con el sol en la nuca, muerto por el día, zombie por la tarde... de la noche no habla, el temor y la rabia se la guarda y finge que no existe el mundo después del sol. Su nobleza se ve en una horrida prueba de entereza, este mundo ya no quiere caballeros, quiere asesinos en masa.

Ulises Silva.

22 de marzo de 2011

Blues it's back bitch!

Hay una linea muy delgada entre ser emo y ser bluesero; ambos dicen la vida es una mierda, ambos lloran; pero, otra vez, todo se trata de presentación. Hasta en gemidos lastimeros hay niveles que no pueden ser ignorados. El blues es sublime, lo emo es ridículo. El Blues se convierte en expresiones de arte sobre lo jodido del mundo, sobre corazones rotos, sobre algún cocodrilo en el estero que se comió un reloj; en ese arte, sin embargo, la queja no se convierte lloriqueo egocéntrico, en lastima de sí mismo ni autcompasión. El blues, en su expresión, libera furia y la convierte en ironía que no ajera salvo a los tontos, trata de vivir a partir de él; lo emo trata de morir y fallar en el intento al mismo tiempo. Muddy Waters es dios pero sí existe.

Recuerdo un día dónde no escuché nada por una vez en mucho tiempo, se hizo el silencio y a pesar de eso continué bailando por un par de ojotes que guiaban mis pasos... hasta aquí les cuento, lo demás me lo guardo. Cómo venía diciendo... El blues no es silencio nunca, todo lo contrario, es un grito de agónico regocijo, más chingón que en cualquier película gringa. Un grito bien chingonsote de dolor, con ausencia de todo, menos de alma, de no querer estar en ningún lado y no perderse en la nada.

Por una extraña razón, su voz me lo recuerda tanto. Yo creo por eso me gusta tanto escucharla: rabia, pasión, dolor, sarcasmo... ya dije pasión? Todo unido en sus palabras y aderezado con grocerias elegantes. Muddy Waters es dios, pero usted más chingona, porque no se ha muerto.

A este mundo hay que mandarlo al carajo, pero es menester hacerlo con estilo, el blues lo hace y usted mejor, ya sea con historias de un perro muerto, con una risa nerviosa después de eventos raros y sudor en las manos. Es raro que el azul siempre salga en lo que le escribo; no es apropósito, se lo juro por Madonna: coincidencias que se vuelven distintas cuando me hace querer menos al cruz azul y adorar más al blues.

Muddy Waters es dios, pero la prefiero a usted, jojo.

Ulises Silva.

13 de marzo de 2011

Cebolla asada.

Ocho largos años habían pasado con el pie sobre la cabeza y la zozobra de ver pasar los minutos con una impotencia, aventar ceniceros contra la pared, mentar un millón y cuatrocientas venticuatro madres y aún así no sacar toda la furia del pecho y seguir sintiendo la suela de la bota en la garganta. Por ocho largos años había 180 minutos al año en que me volvía un individuo más de la perrada y sentía mi corazón sufrir o alegrarse (nunca paso) con los destinos de una pelota y veinte y dos monitos corriendo cómo pendejos, once más pendejos que los otros; llorar, reír, rabiar y adolecerse por un equipo que hace años no gana nada, puta madre hasta me sentía atlista por momentos. Ver perder a Cruz Azul contra América era en verdad un momento oscuro dentro de mi vida, ya era más por el chinche orgullo de que en verdad ni me apasiona tanto el fucho cómo otras cosas, pero soportar la carrilla se siente feo, aunque te pongas en estado let it be.

Sin embargo, hoy que terminan esos tiempos no me hace lo feliz que me hubiera imaginado. Cuestión de comparación. En mis pensamientos solitarios me imaginaba corriendo en círculos gritando goles hasta desgarrar mi garganta, en misa pagando una manda, buscando amigos americanosos para burlarme de ellos hasta que se me terminen los chistes, feliz de la vida.

Lo malo que me ha dejado este fin de semana es el descubrimiento de que me importan madres los goles de Villa mientras pueda bailar en el tope, o que el Chaco se lleve a cuatro, si puedo ir a ver lucesitas desde el cerro. El baile del medio campo no es mejor que sus ojos mientras bailamos lo más ridículo posible; prefiero compartir un cigarro con usted que gritar un gol con muchas playeras azules, su pelo que el pasto del Azteca, no el sudor de la playera, eso es feo por si sólo. Hasta las bolas del cora son mejores que el balón entrando en la red.

Hoy Cruz Azul le ganó a América y me importa un carajo.

15 de febrero de 2011

Laguna Mental Remasterizada.

La vida es un ciclo: recuerdo hace algún tiempo que escribí algo sobre estar apenado por ponerme hasta un nivel etílico que no recordaba absolutamente nada desde un punto de esa noche en adelante. Ese día estaba muy avergonzado, temeroso y... no encontré otra palabra en este punto, pero la onda es que tuve una muy mala resaca, más moral que física. Quién estuvo en mi resaca aquél día, hoy estuvo en mi peda.

En este momento escribo en la misma ignorancia sobre ayer que aquél día, pero mi animo es distinto. Lo malo: Cuando tienes una laguna mental tienes miedo de haber hecho algo así bien denso cómo organizar un ritual satánico, bailarle el meneito a la reina de Inglaterra, vomitar en la alberca y arruinar la fiesta (eso espero hacerlo algún día), hacer un bloqueo de transito con un alambrito o qué se yo de cosas locochonas que se podrían hacer en ese momento; total, lo mismo al otro día no te acuerdas ¡Pero no! no hice nada de eso. Hoy no estoy preocupado salvo porque no encuentro mi short y es por mis cigarros no por la posibilidad de haber caminado en ropa interior desde el bar.

Cómo siempre lo malo de la vida viene de tener expectativas. Me conozco y sé que no hice ninguna de esas cosas para pasar a la posteridad, sólo me puse a dar explicaciones que nadie me pidió y a molestar a alguien que no sé lo merece: no me arrepiento, pero perdón Mayra, o será Maira.

Hasta dónde puedo recordar la peda de ayer estuvo poca madre, aunque no hayamos sacrificado a un animal pequeño o algo así, el baile, el discurso, la perdida de los pantalones, todo fue chingón. Probablemente no me siento mal por no recordar cosas porque todavía estoy bastante borracho a pesar de haber dormido algunas horas ya.

¿Ulises Silva?

12 de febrero de 2011

Cualquiera puede cocinar.

Dos semanas de nuevo acá, sin mucha novedad, la clásica del dolor de panza en lo que el traicionero sistema digestivo se acostumbra a comer tacos todos los días, hay que aprovechar, en Vallarta están muy caros. Aún no siento nostalgia por mi casa, pero hay mañanas en que me gustaría meterme a que me revuelquen las olas aunque haga mucho frío... y allá no voy, contradicciones de un hombre piratón.

Estoy pasando así como por muchas regresiones, unas positivas, otra no tanto; aislarme de la gente, sentirme con una flojera así cómo super cabrona, identificarme con cada historia que veo o leo; en fin, tiempos raros los que corren. A veces creo que es así cómo una segunda pubertad, dónde todo está jodido y nadie me entiende, rebeldías medio estupidas y así. Excepto que ahora sé más cosas jodidas de la vida que la primera vez, entonces me pongo todavía más insoportable, además de que antes solía tener energía para intentar hacer algo al respecto y una boca resongona para que me ganó dos o muchos bofetones, en la actualidad me da flojera y me conformo con fingir que no me importa, pero cómo si me importa no estoy a gusto.

El otro día estaba en el cumpleaños de la que bien podría ser importante, pero me resisto que ocurra, porque esas cosas son del diablo... mas o menos. El chiste es que estaba ahí era así cómo un lugar medio aislado de la "ciudad", entonces te alejabas tantito de la luz y podías ver el cielo, pero de verdad el cielo, ese que te roba sin queja el alumbrado público. Estrellas, muchas estrellas, que no había visto en mucho tiempo, todas ahí ajenas a lo que ocurría abajo, pletóricas de hermosura y brillantez, entonces todo se lleno de silencio, sólo eramos yo y ellas, una danza privada sin movimiento perceptible ¡valgame dios! hasta casi chillo cómo cuando vi Marley & Me, que por cierto no debes ver si tienes perro, aunque en realidad ni siquiera chillé cuando se fue Tango, digo me sentí triste, pero no chillé... Irresistibles las miraba desde de abajo hasta que me cansé y decidí acostarme en el pasto para estar más cómodo y por primera vez en mucho tiempo me sentí tranquilo, sin pensar, ni hablar o escuchar cualquier pendejada distractora.

Así estaba yo muy tranquila hasta que me agarró frío y tuve que regresar a la fiesta a no poder decir nada y estar acojonado por mi propio mutismo provocado por un montón de traumas y una imagen inmaculada creada a su alrededor. Me destapé otra cerveza, ese momento no era algo que quisiera ver sobrio.

Ulises Silva.

26 de enero de 2011

December i't gone, enero también.

Me acuerdo que antes escribía yo rete harto y rete seguido, pero luego me paso algo así cómo sabe qué modo que ya no escribí tanto, luego quise ser regular y tampoco me salió, con eso de que está tan de moda ser intempestivo y poco ordinario decidí seguir la corriente y volverme lo que sea la gente por estos días: Fui a la Vaquita, me puse camisa de manga larga, zapatos y hasta calzones formales, dejé de escribir ideas raras o platicar sobre si tal día me siento o no miserable. Yo quería ser cómo la gente normal dijera mi apá, no reirme cuando alguien se muera, porque según por muy graciosa que haya sido la muerte, no es de buen gusto reirse, cosas que desconocía y sin las que al parecer se vuelve bastante improbable tener una convivencia social satisfactoria. Tons me aguante la risa aunque me chillaran los ojos en silencio y empecé a escuchar a Kesha, los Black Eyed Peas, los narcorridos y así.

En esas estaba, cuando me acorde porque era cómo era y volví a escribir.

Esperaba que este año fuera así cómo diferente al otro, es medio ¿deprimente? ver pasar los años y luego no saber cuando fue el uno y cuando el otro; por lo cuál, contrario al año pasado, si me hice así cómo unos propósitos de año nuevo. Según yo iba:
A dejar de fumar = En estos días fumo dos cajetillas.
Levantarme temprano para ir a correr = Me levanto temprano, pero cómo hace mucho frío me pongo a jugar al sbos.
Hacer nuevos amigos en Vallarta = Ya me da flojera salir a la calle, porque hace frió o me pega el sol y me hago negro.
No decir tantas palabras altisonantes = De esta me arrepentí, si no cómo mando a la chingada al puto de pancho.
Ser más tolerante = Me sigue molestando mucho la gente que escribe, actúa y habla cómo si leyó el secreto, fuchi esa gente.

Y luego el propósito secreto, una historia curiosa esa; hagan de cuenta que estaba yo en el malecón de viendo cómo se gastaban el presupuesto municipal para arreglar los hartos baches que hay en este rancho iluminando el cielo con rete hartos cuetes de muchos colores, god bless China. Inspirado por tanto color y con la adrenalina a tope por el olor a pólvora, decidí dejarle al año nuevo la decisión de si hacer algo, entonces tiré un voladito para dejar al 2011 que escogiera, la moneda cayó directamente en mi vaso de pisto, con la cara de hacerlo hacía arriba, mejor pensé que era una casualidad de la vida y no pensar en sutilezas del universo.

Ulises Silva.