Yo tenía un borreguito que se llamaba Agustín, de cariño le decíamos chivo, eso parecía no molestarle. Un día su glotonería un día lo traicionó dado que se comió una lata azul que se atoró en su garganta matándolo por asfixia. Fue muy triste saber que el pobre Agustín había muerto, era un buen borrego, le gustaba hacer baaaahhh a los zanates que se paraban frente al edificio dónde vivía, ellos no le hacía mucho caso, pero lo mismo insistía todos los días y nunca se cansó, hasta que la lata maldita terminó con su vida. Lo enterramos frente a los departamentos, al lado de una palmera que después se derribó el huracán; primero habíamos pensado en prenderle fuego al estilo vikingo, pero mi mamá pegó el grito en el cielo por el latente paganismo de la situación, ella extrañamente ella le tiene miedo al infierno católico, aunque nunca va a misa. Entonces el borrego no tuvo su inmolación super chingona, en lugar de eso hicimos un pozo y lo echamos en una cobija que le gustaba morder. En el catecismo nunca me supieron responder si el borrego podía o no irse al infierno.
Algunos años después el sitio donde estaba su tumba se convirtió en una plaza Galerías bastante fresa, que nos tapaba la vista privilegiada del puerto que teníamos desde el tercer piso en que se encontraba nuestro departamento. Todos los martes, mientras vivimos ahí, llegaba un crucero que en aquél tiempo pensaba enorme cuya chimenea asemejaba a la cola de una ballena, sin embargo tenía una raya roja que cruzaba por todo el centro del tira humo del barco. Me hubiera gustado subirme alguna vez, con el tiempo dejó de venir los martes, igual y cambió de ruta.
En ocasiones e pregunto que habrá sido de la calaca del pobre agustín y la lata azul en su garganta. ¿Se la habrán encontrado mientras cavaban para hacer los cimientos de la plaza? Si fuera así estaría ahora desperdigado entre un montón de escombros en el basurero municipal o por ahí. Pobre borrego. El anti paganismo de mi amá ocasionó un pobre descanso para tus huesos; probable chamuzcado hubieras estado mejor, nadía te iba a joder nunca. Aunque igual y estás bajo Liverpool haciendo baahhh a las otras mascotas que la gente enterró ahí cuando no había más que un mangal.
Recuerdo que le decía a mi hermana que te convertiste en nube.
Ulises Silva.