8 de diciembre de 2010

December it's coming.

Granito por granito cae sin hacer un ruido estrepitoso o un drama al respecto, en el sillón azul calla y observa, escucha, lo intenta sin lograrlo, la arena cae sobre sí misma y no se inmuta en su mutismo. Allá dónde cae mira esperando algo pidiéndole a dios no encontrarlo. ¡Mamadas! piensa impresionado por la expresión, busca en otra parte, pero el mutismo lo tiene demasiado distraído, le parece de una que el silencio complica la cosa esa de la concentración. Sus labios, secos y surcados de partiduras, ansían formar un sonido, cualquiera que sea, hasta un narcocorrido podría resultar eficiente. Bebe y canta, primero muy bajito, un susurro débil sobre metralletas y trocas blindadas acá bien perro. La voz se apaga, la arena gana.

Dos minutos se convierten más: "Ahora lo hago", se dice, "Sólo un trago más, otra bocanada". Pero no sucede, inmóvil y mudo sobre el sillón azul teme que su boca vea y sus ojos hablen; el silencio incomodo sobre cualquier palabra. Cuando se da cuenta que tiene un frío así cómo de cagarse medio escucha que el último granito cayó riendo, "ahora resulta que escucho cosas" ; mira su trago y se decepciona al comprobar que es agua, no es por eso entonces. Otro rato mirando con el oído atento, nada "¿De qué te ríes?" El granito no contesta, al parecer no está poseído por un espíritu risueño y travieso, que aburrido entonces.

Abandona su ridícula representación de sí mismo hablando con la arena y busca en su memoria un atisbo de algo que no sea pura cortesía y risas nerviosas, pero no encuentra nada, o lo clasifica cómo mera casualidad del momento. Dice una cosa y hace otra. Termina su búsqueda y vuelve a beber del agua esa que medio sabe a hormigas mientras medita sobre su próximo paso que lleva ya mucho tiempo suspendido sobre el suelo. Se encuentra cantando ahora sí en voz alta algo sobre una media luna y luego sobre no saber no sé qué, casi baila el cabrón. Al final decide irse a dormir, para reiniciar la misma operación sobre su cama con sabanas de Darth Vader. ¿Entonces quién? ¿Con cilantro?

Klansman.

28 de noviembre de 2010

Tu también chingas a tu madre.

Había una vez un mes llamado noviembre que era bien manchado y su pasatiempo favorito era fastidiar a todos los que podía y se retorcía de la risa al ver la cara de todos aquellos que lograba hacer victima de sus fechorías. Se dice que vivía resentido por no ser diciembre, el mes que todos adoran por sus fiestas, el ambiente navideño, la comida y demás que pasa por ahí; tampoco era septiembre en México cómo para contemplar jocoso el patriotismo falso y los borrachos gritando viva el país, él tenía la revolución, pero en esa nadie pistea. Tampoco era verano para estar en la playa con unos camarones y con la vista fija en la indecisión de las olas, él en cambio se congelaba los dedos de las manos.

Cómo ser emo ya no estaba de moda se volvió travieso, con un indice de perversidad bastante alto. Era feliz jodiendo situaciones y personas por treinta días seguidos, siempre resguardado por el inexpugnable tiempo, nada se podría hacer contra él salvo esperar a qué terminara. Paciencia clamaba el corazón, mientras la furia la iba desplazando hacía quién sabe dónde, ni siquiera el yoga ayudaba, todo lo bueno y bonito parecía deslizarse entre las manos sin poder retenerlo ni con resistol de ese de papelería.

Contaba los días, veía el calendario para planificar sus fechorías, cada una más malvada que la otra, quería convencerse de que era malo y no sólo un resentido porque nadie le hacía caso, de hecho con el paso de los años empezó a carecer de importancia, sólo era lo que era y no podía ser de otra manera, o quizás sí, pero que hueva cambiar.

Nada puedo hacer yo para cambiar a noviembre y su perversidad. Sólo puedo pensar para mis adentros: "Puto".

25 de octubre de 2010

Yo tenía un borreguito que se llamaba Agustín, de cariño le decíamos chivo, eso parecía no molestarle. Un día su glotonería un día lo traicionó dado que se comió una lata azul que se atoró en su garganta matándolo por asfixia. Fue muy triste saber que el pobre Agustín había muerto, era un buen borrego, le gustaba hacer baaaahhh a los zanates que se paraban frente al edificio dónde vivía, ellos no le hacía mucho caso, pero lo mismo insistía todos los días y nunca se cansó, hasta que la lata maldita terminó con su vida. Lo enterramos frente a los departamentos, al lado de una palmera que después se derribó el huracán; primero habíamos pensado en prenderle fuego al estilo vikingo, pero mi mamá pegó el grito en el cielo por el latente paganismo de la situación, ella extrañamente ella le tiene miedo al infierno católico, aunque nunca va a misa. Entonces el borrego no tuvo su inmolación super chingona, en lugar de eso hicimos un pozo y lo echamos en una cobija que le gustaba morder. En el catecismo nunca me supieron responder si el borrego podía o no irse al infierno.

Algunos años después el sitio donde estaba su tumba se convirtió en una plaza Galerías bastante fresa, que nos tapaba la vista privilegiada del puerto que teníamos desde el tercer piso en que se encontraba nuestro departamento. Todos los martes, mientras vivimos ahí, llegaba un crucero que en aquél tiempo pensaba enorme cuya chimenea asemejaba a la cola de una ballena, sin embargo tenía una raya roja que cruzaba por todo el centro del tira humo del barco. Me hubiera gustado subirme alguna vez, con el tiempo dejó de venir los martes, igual y cambió de ruta.

En ocasiones e pregunto que habrá sido de la calaca del pobre agustín y la lata azul en su garganta. ¿Se la habrán encontrado mientras cavaban para hacer los cimientos de la plaza? Si fuera así estaría ahora desperdigado entre un montón de escombros en el basurero municipal o por ahí. Pobre borrego. El anti paganismo de mi amá ocasionó un pobre descanso para tus huesos; probable chamuzcado hubieras estado mejor, nadía te iba a joder nunca. Aunque igual y estás bajo Liverpool haciendo baahhh a las otras mascotas que la gente enterró ahí cuando no había más que un mangal.

Recuerdo que le decía a mi hermana que te convertiste en nube.

Ulises Silva.

19 de octubre de 2010

hoy, chinga tu madre.

hoy era día de decir muchas cosas tristes, pero yo creo que el silencio es mejor.................................
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A huevo me aguante. Brindo por un día triste.

SALUD!

Ulises Silva

11 de octubre de 2010

Conga.

Hace una semana estaba por las fiestas de Ocotlán y por diversas circunstancias estaba sobrio, ni una ínfima gota de alcohol pasó por mis labios esa noche. Entonces me dí cuenta de lo aburrido que era estar en medio de esa caótica escena; demasiado ruido, demasiada gente, demasiado sobrio; mi presencia en ese lugar había perdido su justificación. Me he puesto a reflexionar en que otras cosas de las que disfruto serán en realidad muy aburridas cuando no pisteo: Ir al cine, a misa, conseguir enemigos, hablar contigo, comer tacos, Spiderman 3... ¿Será que todas esas cosas son en realidad tan sosas cómo Tepic antes del narco?

No quiero pensar que mi vida esta basada en el alcohol, i mean, tampoco es para armar un super drama porque estuve sobrio un misero día del año, pero si puedo decir que me da miedo encontrar con que sólo me divierto en la simplicidad de la borrachera.

Podría decir que la sobriedad tampoco es mala; por ejemplo me he dado cuenta que mientras más pendejo ando, menos entiendo el sarcasmo y eso está jodido, porque el sarcasmo es muy divertido, de una manera muy solemne pero divertido a fin de cuentas, pero para usarlo o comprenderlo se requiere pensar mucho y ser malicioso, hasta hiriente en algunas ocasiones, pero cuando pisteo soy re buena gente.

El silencio no es divertido en la borrachera... creo. En privado es hermoso porque todo sonido se vuelve música y se queda cómo escrito en las paredes, no vuela y choca contra otros en constante puja por posarse en la poca conciencia que le quede al dueño de los oidos. Igual y en otros es al revés, pero a mi qué jodidos me importa.

Después de esto me surge la pregunta de que sí la sobriedad no es en extremo negativa ¿Cuál es entonces la puta necesidad de apendejar al cerebro? La respuesta, me lo parece, es sencilla: prejuicios. Mi cerebro está lleno de obstáculos y trabas, unos más inútiles que otras, para hacer o decir lo que juzgo cómo más lógico y competente a la situación. Tengo el problema de no poder hacer callar esa voz constante y sonante dentro de la cabeza que urge a que tal o cual cosa es peligrosa y es mejor dar la vuelta y buscar otro camino, menos resbaloso. Una vez que ingiero alcohol esa voz se calla y deja de hinchar las bolas.

Acallada esa voz puedo tomar los riesgos y hacer esas cosas tan insignificante que no me permito hacer en la sobriedad: Bailar, hablar, cantar bien recio a jeans, reir en voz alta, amar, correr a alguien de mi casa y decir pepe grillo: Chinga tu madre.

Ulises Silva.



27 de septiembre de 2010

Fiestas pasadas, o por qué hoy tengo neunmonía y me muero lentamente. Drama mucho Drama

Estaba un día yo en mi casa cuando me invitaron a las fiestas de Ocotlán, recuerdo que ese día me levanté con una enorme molestia en la garganta que vaticinaba una gripe bastante agresiva, entonces me dije a mi mismo, ya no voy a fumar ni beber hasta que me aliviane, cosa que iba cumpliendo bastante bien hasta la noche. El sol se metió y yo no tenía planes de ir a ninguna parte hasta normalizar mi estado de salud, bastante golpeado ya para esa hora, entonces llego el wero, que cómo buen enviado de belcebú y animador de todos sus vicios me invitó a las fiestas del rancho en que habitamos para salir un poco de la rutina de siempre beber cervezas en mi casa.

Las fiestas patronales de este lugar no son distintas que en ningún otro lado, se trata de beber cómo desquiciados, terminar rebotando en las paredes, olvidar tu buen sentido musical, si es que lo tienes, cómo es mi caso, modestia aparte; y cantar rolas gruperas a todo pulmón, si tienes suerte y habilidad para conseguirlo sacar a bailar a alguna chica a la que no le parezcas tan pinche, en este aspecto no he tenido suerte. Y un sin numero de rituales en lo que todos incluyen alcohol. Yo cómo buen periodista siempre hago la observación participante, o sea que me pongo a pistear con la raza, para observar su comportamiento.

Sin embargo me preocupaba lo de la gripe, pero entonces cómo por inspiración me acorde de un remedio ancestral para curar este padecimiento, ponerse hasta el copete de alcohol, porque después de todo, hasta el mal de amores cura, por lo cual mandé mis cuidados al carajo y me puse a beber el whisky de mediana calidad que habíamos comprado. Todo transcurría con normalidad, bebía bien a gusto con el gordo y el wero, incluso puedo decir que el dolor de garganta comenzaba a desaparecer, la banda de la terraza tocaba flor de capomo con la mínima atención de parte de los asistentes, entonces empezó a soplar un viento de alta velocidad, la gente corría cómo loca a refugiarse dentro de la terraza, a la cual desde que el viento inició a soplar se le fue la electricidad, o sea que ni luz ni musiquita para amenizar el ambiente. Entonces se vino el tormentón, con gotas que parecía odiar al suelo, nosotros ya estábamos incómodamente refugiados con un chingo de gente bajo el precario techo de la terraza bicentenario, adornada con fotos de los héroes de la patria, aunque provoque risa. Sin nada que hacer dentro de ese espacio, la gente decidió armar el partyson bajo la lluvia. Mientras el agua subía y empezaba a mojarme los pies. La gente cantaba, bailaba, inflaba condones, y yo me mojaba los pies. Llegó un mujer con una voz aguardentosa y sexy, para pedirme un cigarro que yo encendí galante, eso mientras me mojaba los pies. La noche finaliza y yo terminé bien borracho, pidiéndole al señor de la misericordia que por pistear en sus días se llevara mi gripe.

Día siguiente: a penas puedo respirar, mi cabeza me duele y ardo en fiebre, me cuesta mucho levantarme de la cama y extraño a mi mami para que me haga una sopita, así chingona con camarones y harto limón y chile. Pero "qué lejos estoy del suelo donde he nacido..." me tengo que hacer una puta sopa de esas instantáneas y tomar agua de la llave, porque tengo un gorrón en casa que no la paga y tratamos de darle una lección muriéndonos de sed. Un día terrible, al parecer el remedio ancestral no cuenta con que llueva y te mojes las patas por la necedad de usar converse, entonces no ha funcionado. Vuelve a llegar la noche, vuelve el wero, vuelve la propuesta para ir a beber a las terrazas, entonces yo desde mi lecho de enfermedad clamo con una voz super culera y la garganta destrozada, "sí".

A fin de cuentas sólo una vez al año hay fiestas. Entonces ahí voy, el mismo ritual, el mismo veneno, pero todo se va al carajo y casi me desplomo dentro de un baño cochino y apestoso, la vista se me nubla, con fortuna alcanzo a salir de ahí y me caigo en el lodo de afuera. Me tuve que ir a casa en taxi para tomar algo, cómo soy niña cuando me enfermo y cuando estoy crudo.

Desafortunamente hoy no vino nadie por mí, cómo me cagan los domingos.

Ulises Silva.

23 de septiembre de 2010

Sabe

Me doy cuenta que mientras más pasa el tiempo menos escribo, y me pregunto a qué chingados se debe. Será que ya no me llega la inspiración borracha, qué mis musas andan de fiesta por otro lado, que no tengo cigarros en las noches, qué se me termina el pisto y me quedo con ganas de más, qué no me llamo Javier. Bendito sea el señor de la misericordia. Cómo que hoy tenía ganas pero se me escaparon en una o dos canciones, entonces luego vuelvo a la libreta... pero ya no tiene sentido, parecen garabatos. Siempre he tenido mala memoria se me van las cosas y cuando vuelven se me olvida para que era que servían, cómo los truenos, nomás asustan pero caen rete lejos.

Una vez tuve el atrevimiento de pensar que era importante, me ganó la arrogancia y me tendí sobre el zacate para admirar el cielo, dónde recuerdo que había una nube con forma de tortuga, pero cuando me levante no había nadie allí: Mejor, pensé yo, entonces me prendí un cigarro y volví a buscar la tortuga, pero esta había mutado a una forma rara que ya no podía entender, algo así bien raro y deforme, me volví a levantar, otra vez nadie, el fuego ya casi llegaba al filtro pero no tenía ganas de irme de ahí, por alguna extraña razón me resultaba reconfortante que el pasto me picara en los pies, al menos no eran zancudos. Lo mismo no podía detenerme mucho tiempo debajo del árbol, tenía hambre y ya eran más de las once. Pero me gano la flojera y me quede ahí, entonces la linea anterior no tiene importancia. Es entonces cuando pienso lo reciclables que son las personas, lo mismo yo, no sé si eso es bueno o es malo. Si creo que es natural, nadie es irreemplazable, pero si es raro darte cuenta de lo poco que importas, lo chiquito que puedes resultar, no es cómo para hacer un drama, pero si resulta incomodo. Es lo malo de las expectativas.

Ulises Silva.

13 de septiembre de 2010

Peso Muerto.

En sueños aparece y desaparece obligada, provoca lenguas de fuego que salen de los ojos cansados, que reviven sólo para odiar por un segundo. Al odio que llena el pecho no se le permite salir, la apatía lo mantiene cautivo. Se pregunta cómo llego hasta ahí, fue repentino, cómo la explosión de un boiler defectuoso, súbito y se quedo ahí guardado, no carcome las entrañas ni esas mamadas que suelen decir del odio, solo suspira y tira mala vibra, pero deja vivir.

Por fortuna o infortunio, el inquilino nunca recibió semejante visita, así que prefiere mantenerla alejada en un rincón a la espera de que se aburra y se vaya en algún momento y lo deje otra vez vacío, cómo le gusta estar en un habitación dónde sólo se escucha el eco de sus palabras y se hablan entre ellas. Tan fugaz cómo los momentos en que el cuarto está lleno y tirado espera la retirada de algo que no entiende; en una prueba de honestidad, habría que decir que en realidad no entiende nada... cómo toallin.

Si bien podría ser tomado para bien, una fuerza desconocida que aviva el alma y le dice "ponte trucha morro", prefiere no hacerlo, le dijeron que el odio es el del diablo y se lo creyó, mientras aprendía que el amor también. Entonces ¿Para qué chingados tanto drama? Sólo el diablo lo sabe, pero cómo es malo no dice nada, y cómo es sabio por viejo, más que por diablo, se caga de risa. Las palabras dejan de chocar, parece que algo empieza a tomar sentido, las ideas se forman en la pared junto a un cadáver de mosco mutante ninja: El odio tampoco es necesario, es mejor dormir y mañana seguir siendo cínico, mañana burlarse de la vida, mañana no sentir, abandonarse a la ironía y que esta siga su curso.

Bendita Cafeína.

Klansman.

27 de agosto de 2010

Bienvenidos al monasterio.

Después de una prolongada ausencia regresé al rancho que poco a poco me gusta que el mio, casi, todavía no por completo, porque luego llega la noche y el gusto se termina, cuando el viento cambia su sonido por un zumbido interminable, mientras la oscuridad permanezca. Pero la negrura dura más de la cuenta, el silencio se hace más y más profundo, ni una nota ni una risa de sitcom. Pero no seamos tan dramáticos, no dura más, sólo llega antes.

Una comisión decidió que es de clase mundial dejar sin electricidad a quién la solicita e incluso tiene la desfachatez de pagar el servicio, no por un par de días, ¡por una semana!, porque "qué se creen para pagar la luz; ni nosotros la pagamos". Así es cómo regresan los días del sol a la vida, unos días que hace mucho tiempo se creían olvidados, escondidos detrás del brillo de la invención de Edisson, aunque luego digan que no fue él. Mirar el techo, contar borreguitos, beber tequila cómo loco, se vuelve una condición necesaria para pasar el tiempo. Sumado a que mi intento de reforma para ser un estudiante de periodismo responsable debe parar siempre por la primera semana en que no se discuten salvo pendejadas, no ayuda mucho para las opciones de actividades extra muros de la universidad.

Sin embargo no es una cuestión tan mala, incluso puede resultar divertido. Jugar al dominó con una veladora, bañarse a cubetazos o sentarse en el pórtico de la casa cual adultos mayores de pueblos pequeños, puede resultar eficiente para distraer la mente de la necesidad de estar conectados todo el tiempo a una maquina que nos chupa el alma... Andele cabrón! que denso! Ok, no te chupa el alma, pero de pronto de distrae de convivir con otros seres humanos, no estoy es que ahora sea yo partidario de salir a la calle a conocer nuevas personas o la madada. Pero de lo que sí estoy seguro de que la comunicación cara a cara nunca podrá ser alcanzada en su nivel de sinceridad por otra cualquiera. Puede ser que no conocí nuevas personas pero aproveche para conocer mejor a las que conozco. Gracias CFE ahora entiendo porque me quitaste la luz, y el agua.

Ulises Silva.

3 de agosto de 2010

Sabor a mí.

Dedicado a Daniela Ramírez, porque entiendo su punto y porque me piache.

Fue sumido en una silla bastante incomoda de un lugar demasiado verde fosforescente, aunque increíblemente llevabas una blusa igual de chinga-pupila, pero tu sonrisa me hacía olvidarlo durante tres quintas partes del tiempo que duramos en ese sitio. Grandota y con los dientes ligeramente manchados por el cigarro, algo nerviosa, mientra yo buscaba la forma de ponerme cómodo en la pinche silla de madera sin cojincito, que era una mentada de madre para mis pompis. Al final no pude y luche ahora por la resignación mientras me empinaba la siguiente cerveza. Sumergidos en la trivial platica del día, del cómo te fue, y pendejadas de esas pasa el tiempo, sin pasar, aunque tampoco molesta. Me miras, te miro, sonríes y bebo.

En un momento de silencio, pido otra chela, pero más fría, la mesera no quiere tanto su propina por lo que se puede percibir. Entonces me dices, no sé si por verdadera curiosidad o en un intento egoísta por subirte el ego ante una anticipada respuesta, "pareciera que te gusta más la cerveza que la compañía." Yo opto por interpretar lo segundo. No niña, conmigo no esperes subidas de ego, estoy pero hasta la chingada de jugar ese rol con cualquiera, también contigo. Entonces se me viene el demagogo que traigo dentro y te tiró un chorote.

Tu comentario no podría estar más acertado, si disfruto más de mi cerveza que de la mayoría de mis compañías, de hecho de cualquier alcohol, excepto al vodka, que en tu caso, le ganas de calle.

Pero no lo tomes a mal, eso sólo un derecho bien ganado por muchas circunstancias. Lo que sí tengo que decir que tienes en común y con mucha competencia con la que ahora sostengo celosamente entre mis manos es tu piel, igual de morena e incitante. ¿Viste cómo al final si te subí el ego?

Podrías llegar a ser más importante, podrías ser una nueva luz, aunque espero que no sea verde; si lograses hacerme olvidar de la depresión, quitarme y provocarme insomnio. Lograras hacerme sentir más valiente y divertido, darme una armadura flamante de seguridad, dejar el aburrimiento para mis momentos a solas y de reflexión. Implorar por poner mis labios en tu boca por lo menos una vez al día, que huelas a vicio y añore estés a mi lado, es más, que añorar sea poco. Qué me hagas decir "Puta madre, qué a gusto estoy." Cuando me hagas olvidar el mañana, aunque de ante mano sepa que no es muy alentador, que no me importe a dónde voy, para qué, y por qué chingados; que me tengas bien pendejo, pero pendejo y no mamadas. Qué me hagas reír por cualquier cosa por simple que sea, que el cigarro sepa más rico y que hidrates mi garganta.

Ese día vas a estar en igualdad de condiciones, sin embargo puedes ser mejor, si no te vas por la mañana y me dejas sólo un dolor de cabeza. Mientras tanto estás en el hoyo.

...

Me miras y bajas la cabeza, me regalas una mueca que no creo que sea sonrisa, sabe que chingados sea, pero sonrisa no es, la conozco muy bien cómo para no identificarla. Prefieres callar ante la sarta de cosas que salieron de mi boca. Al final de la noche tenemos un claro ganador.

Klansman.

2 de agosto de 2010

Salir de casa de no es bueno... afuera malo.

De golpe y porrazo, puede llegar un momento de reflexión, en un ambiente medio caótico, pero llega ese instante en que todo corre en cámara lenta, que hasta identificas con claridad al zancudito que cuya expresión de pánico es notable, sólo dos segundos antes de estrellarse contra el parabrisas empapado. Se medita durante esos largos segundos en que la luz se apaga y llega la conclusión firme y más obvia: El universo busca aniquilarte, esa es su intención, se le ve y no puede negarlo o hacerse pendejo, te quiere chingar, a veces de manera rápida, o en ocasiones larga y agónica cómo el fin de semana en vice city.

Además si le sumas a la intención del universo, una clara y evidente... se me fue la palabra, pero se refería a andar en la pendeja, pero super denso, un cabrón que el tiene miedo a las curvas, un motor de limpiabrisas roto y unas luces fantasmagóricas, pues cómo que todo se pone más de modo para que pases con todas las de lay a chingar a tu madre. Pero a veces el universo se apendeja.

Las mismitas armas que utiliza para darte esa aniquilación larga, lenta, deliciosa, enviciante y cargada con una larga agonía al merito final, te puede salvar de la rápida y mutilatoria, ah la ironía, hasta al universo se la aplica. Fumar puede salvar tu vida, esa sería una buena campaña publicitaria para la Marlboro.

Sin embargo después de llegar a la conclusión y darte cuenta que sigues entero, la inmediata revelación sería así cómo un "no mames wey ¿Qué estoy haciendo con mi vida? debería vivir intensamente cada momento wey, a partir de ahora wey, voy a vivir todos lo días intensamente para saborear cada instante, por ínfimo que sea wey, me cae que lo voy a gozar al máximo." No es mi caso, cómo dijeran eso poétas tan chingones (sí tú), no es que no me importe, nomás me vale madre.

Mira pinche universo, yo estoy re agusto, si un día decides que ya es hora de que me cargue el payaso pues al menos espero que me haga cagar de risa.

Klansman.

1 de julio de 2010

Confesiones de una mente inofensiva.

La mano derecha sostiene un cigarro recién encendido, la izquierda, una cerveza recién abierta; un gran invento el encendedor, que funciona para las dos cosas, un gran invento. La boca bebe, succiona y después se tensa para emitir un juicio poco antes comprendido por ella misma. Pero prefiere callar dos o tres minutos para volver a beber y succionar, una boca que nunca permanece ociosa. Relaja la tensión mientras el humo le sale de una manera muy extraña a través de los dientes, amarillos ya; si fue el café o el cigarro u otra circunstancia, no creo que valga la pena, siquiera detenerse a pensar en ellos. Tiempo muerto.

El el humo continua saliendo sin descanso, se fusiona con las palabras quejumbrosas de una derrota. Finalmente, casi terminado el cigarrillo, admite una verdad abufonada: "Creo que tengo una personalidad adictiva". Trata de no tomarse en serio a sí mismo, pero no logra engañarse, prefiere desviar el tema.

Tiempo después de la resaca, se detiene en una débil lluvia que se niega a caer totalmente, cómo si tuviera que repartirse entre todo el verano, la boca vuelve abrirse, está vez sin la previa intención de mencionar cualquier cosa. Y una gota cae directo en los labios; podría ser un presagio, donde otros besan, o maldicen, o desgarran o se cagan de risa, la lluvia cae, nomás porque es lluvia y así de huevos. Le permanece un sabor dulzón, y el café de la media noche sabe aún más amargo, pero es para bajar la peda y poder escribir algo... entre Julios y otros dos le queda una sola deducción, mientras continua escuchando por enésima ocasión un tango en segunda:

Love is a fucking wrong idea, change it quickly.

Klansman.

9 de junio de 2010

Es que vos sos muy chico para entender... Dejame en paz viteh!!

Notas sueltas... no, muy divagador. Cotar que salí de fiesta... no vale la pena. Decir la verdad... cómo para qué chingados. Contar que enamoro todos los días... muy barato. No, hasta ahora no hay nada: quietud y marea baja. Ya cansan las referencias al mar.

Altas expectativas, bruscos cambios de ritmo. Vamos para allá, donde pegue lo fresquito, porque acá hace mucho calor y se me quema el cerebro; entonces ya no puedo escribir nada. Por la izquierda se quema el cerebro, en la derecha no hay depósito que nos haga un descuento, es demasiado, yo creo que voy a vomitar, esos tacos estaban malos. puede que sea porque la gente que se casa se vuelve aburrida. ¿Cuantas neuronas te quemó el sol?

La gente se burla del que busca amor, se burla del que dice que no le gustan las mujeres, se burla del que batean, se burla del que la pega, se burla de sí misma. La risa fácil. Miss connection.

Klansman.

21 de mayo de 2010

Eternas seis con treinta

La energía se agotó hace muchos minutos de los que ya no se dio cuenta. Descansa impávido, a veces sonriente, a veces melancólico por los segundos que no ve pasar, en otras pocas mira con picardía los rostros que lo miran desesperados. Luego llega el tiempo en que ya nada más le marca las horas. Cuando la realidad detiene su perversa inversión, busca en sus recuerdos entonces, en años mozos, cuando el vigor no había abandonado sus brazos e iba y regresaba del sueño sin ningún pesar. Un momento triste cuando el pasillo ya no resuena; ni con Charly ni con Fito, ni con Calamaro ni con Palomas. La puerta permanece cerrada con sus amenaza visible, el olor del café no le indica otro día, los cascos de caguama permanecen vacíos; y después de todo eso sigue sin recordarlo.

Vuelve la música, vuelven las risas, las pequeñas voces que susurran segundos que lo vigorizan de nuevo. Los comentarios culeros e hirientes sin intención de serlo le devuelven la cuenta; entonces se dice que puede hacer más que ver pasar el tiempo, que puede participar en los pequeños regocijos, su éxtasis llega cada vez que alguien lo señala cagado de risa o desconcertado, se siente parte y mira sonriente como se llena el ropero, ya casi a tope. Platican pero no siempre se entiende, desde sus fibras más intimas son distintos, pero no por eso dejan siempre de buscarse, aunque sólo sea para no sentirse tan solos. Le lleva ventaja en su soledad, a pesar de haber estado relegado al rincón más lejano y cercano al carmesí.

Recuerda entonces que no tiene memoria, que está casi muerto, nunca fue de su naturaleza recordar, se lo impide el mismo, porque debe ser tiempo, porque debe ser una marca en la pared que trate des pasar desapercibida. No puede estar triste, no tiene conciencia, no cura ni restablece, está medio muerto.

Aferrado a algún número mágico piensa en el sol, su primer aliado, ahora se lo ocultan las vigas de ¿hormigón? es demasiada presunción suponerlo. Le tocó estar solo, rodeado de fugaces compañeros que mueren por sus brazos. El ropero ahora en otro rincón, espera otro momento para abrir sus puertas y asilar algo, lo que sea; por lo menos sigue siendo útil, es más que un chiste local. La envidia lo corroe, hasta que recuerda, sin memoria que tampoco puede sentirla. No ama, no odia, sólo mira y olvida, marca y maldice. Pero ¿A quién le importa? es sólo un reloj.

Klansman.

20 de mayo de 2010

¿Qué le paso a mi rancho?

Es muy probable que las palabras que escribo ahora se puedan parecer bastante a lineas del pasado reciente, mas no puedo ignorar el arranque de melancolía que me atacó de sorpresa un fin de semana que se suponía como una vuelta hacía mí y mi espacio de tranquilidad. Mi rancho ya no es lo que solía ser.

Primera sorpresa: ya no se puede pistear en el malecón, nueva ley. Una oficial de policía turística nos dirigió una mirada fea, gorda y amargada, ah chinga, perdón la estoy describiendo a ella... Nos miró con sus ojos virolos para decirnos que no podíamos seguir disfrutando de nuestra bebida refrescante, por una ley impuesta un día antes donde queda prohibido consumir bebidas alcohólicas en la vía pública. No es la primera ocasión que esta medida es utilizada en el Vallarta, alguna vez, se utilizó, pero no resultó buena idea. Para resumir cito a Armando Palomas conocido cantor mexicano, en su concierto frente a la presidencia municipal del puerto, mientras ley los carteles pegados en cada poste: "La vía pública no es barra libre. ¿Qué pendejada es esa? La gente viene acá a empedarse, la pinche playa de aquí está bien culera. ¿Cual es el chiste entonces de venir a Vallarta? Desde aquí quiero exhortar a todos decir: A la verga el gobierno." La gente enloqueció y repitió voz en cuello las palabras del folclórico personaje.

Se dice que esta decisión le costó al PAN, partido que estaba en el poder en es momento, perder las elecciones siguientes en el municipio; por si las dudas, el PRI, retiró la ley en cuanto entró en funciones como partido gobernante.

Sin embargo está vez el ambiente no es el mismo cómo para provocar que esta acción sea descartada por el gobierno, de acá sale la nostalgia; no se nota una protesta de parte de las personas asiduas al "male"; gran parte de eso es porque el "male"está solo, sábado en la noche y está casi vacío. Qué lejos están los tiempos en que tomaba dos horas cruzar el centro a pie, con una caguama en la mano, porque debías detenerte a saludar a alguien cada tres metros, también con su respectiva bebida perrona. Por lo que fue lógico la decisión de permitir a la gente tener un pequeñito escape los fines de semana para cotorrear y conocer gente.

Pero ahora parece que no le importa a nadie. La juventud de ahora, prefiere farolear y gastarse millones de dolares en antros donde sólo se va a representar un status que no se tiene. ¿Dónde está la gente con la que yo solía cotorrear? A esto levanto varias teorías:

1.- La crisis económica afectó a mis antiguos compañeros de alcohol, por lo que ya no pueden darse el lujo de ir al malecón.
2.- Sienten que yo no tiene están viejos para salir a cotorrear porque la sociedad dice que a cierta edad ya el hombre se tiene que preocupar por cosas más serias (y aburridas) que el cotorreo.
3.- Encontraron algo más gratificante que hacer. Poco probable.
4.- Se unieron a la vorágine del status falso que mencioné más arriba.
5.- Ya tienen pareja, y como solo salían para ver que agarraban ya no tienen nada a que cotorrear con los compas. Aclaro que no es pedrada.
6.- Ya estoy viejo y no debería de seguir buscando fiesta. Espero que no.

Cómo quiera que sea, no me explico como la gente no puede entender lo sublime que es tomarse un caguamón mientras el mar se estrella contra un montón de piedras frente a ti, detrás está el desmadre de la gente que se estrella contra las banquetas y su propia conciencia pero siguen sonrientes.

Klansman.

10 de mayo de 2010

Con olor a manguerazo.

Escucha mil veces la misma la canción, con una enorme sonrisa, más de sarcasmo que de felicidad: he is a man in constant sorrow... Por fin lo entendió; el último cigarrillo, hasta que abran la tienda para poder comprar más se va en un suspiro de nostalgia, supongo. Ya perdió la cuenta de las horas que faltan para que salga el sol y de esa forma se vaya el último zancudo, sin embargo los maldice por lo bajo, trata de razonar con ellos, se da cuenta que es la primera vez que abre la boca en todo el día, y ya está a punto de amanecer. Acomoda una mueca indefinible y se levanta de la cama otra vez, pero olvida para qué, vuelve a sentarse y mata otro bicho: "¡Putos, los odio! ¡Extínganse a la verga!"

Mira por la ventana y vuelve a maldecir por lo bajo, George Clooney repite su baile pero ya no le presta atención, entonces el sonido reaparece en el techo. Gotas de lluvia, una tras otra sobre las casas del pueblo, eso va a alejar a los zancudos por un rato. Bebe de el agua mineral, sin whisky esta vez, y sale al balcón para ver llover, hace mucho tiempo que lo anhela, parece que los dioses le hacen muchos favores en este día, sólo buenas noticias después del susto. La lluvia cae y la tierra se moja, olor a rancho, olor a tierra, olor a memorias. Entonce recuerda una historia, de una niña que venía de una ciudad turbulenta hacía unas costas amarillas del otro lado de su hogar, que al pasar por Guadalajara le huele a tierra mojada, y siempre que llueve recuerda el auto junto a sus hermanos.

Él se detiene en ese pensamiento y busca volver a evadir esos recuerdos, pero otra vez detiene su cabeza por un segundo, abraza el recuerdo, ya no hace daño, ya no cala tan duro. Sonrie por su descubrimiento y busca en sus propios recuerdos del olor, más atrás de la cancha de fútbol donde escuchó la historia; tal vez parado junto a Moon-Ra en un caballo que se niega a obedecerlo mientras se come su octavo mango verde. La lluvia deja de caer y los zancudos vuelven, pero ya no importa, ya se ve el resplandor del sol en el cerro.

It's fare thee well my old lover
I never expect to see you again
For I'm bound to ride that northern railroad
Perhaps I'll die upon this train.

Klansman.

6 de mayo de 2010

Born in Scotland. Long Life to Nessi

Me encontré conmigo mismo en una estantería rodeada de cajitas de color rojo cómo tirando a vino. De un salto de alegría la tomé agresivamente y contemplé en silencio la silueta verde de William Wallace en su versión Mel Gibson y me descubrí recordando a la planta bailarina que buscaba al sol en la noche con una danza bastante ridícula, la arena alunizada y el malecón wacareado. El reproche que se transformó en un autor estridente y contradictorio, se postró frente a mis ojos y me dijo: "Bebe, porque si tus ojos me recuerdan y se bañan de lagrimas de alegría y regocijo, tu estomago y tus labios lo hacen aún más. Porque sabes que me extrañas en tus borrachas avenidas mentales. Porque sabes que una caguama no es suficiente, me necesitas para ofuscar tu sinapsis y pervertir tu lengua. Bebe." Yo dije: "ah que chingón", sonreí de nuevo y pagué la botella.

Bendito suelo escocés.

Klansman.

30 de abril de 2010

De regalo: una sonrisa... vovle a tu tumba hijo de puta.

Caminaba por la sombra de una pared mucho más grande de lo que podría necesitar una casa normal. Miraba por ahí, deleitado por el pasto y ausente por las gorras que en algunas personas se ven graciosas. Otra vez paseabas por ahí y te pusiste a un costado, medio metro nomás, cómo que tentabas al diablo que en su cobardía se quedo sentado en su trono, sin hacer el minimo movimiento, parecía con pocas intenciones de ponerse a intervenir. El diablo es puñal y no bebe coco con ginebra; sigue llamándome alcohólico infeliz, hazte la idea que quiera no me importa un carajo la verdad, yo estoy re bien a gusto y muere muerte (paréntesis para peinarse el bigote y declarar incongruencias).

Pero volviendo a la casa con la larga y ancha pared... El diablo no intervino y yo me contenté con tu olor, A dos palmos de perder la cordura, tal vez menos, tal vez más, medio metro. Por suerte recordé mi promesa, nunca más alguien de tu especie me hará daño, ni me les voy acercar porque me gana una tentación magna, pero esta vez yo no me acerqué: fuiste tú, lenta y delicada te posaste en la silla contigua, miraste a un lado y al otro, esperabas una palabra o dos o muchas y no te dí el gusto. Mi lengua se trabó detrás del paladar incapaz e incrédula de salir a saludar, victima de un nerviosismo adolescente risueño y bastante pendejo, cómo hacía mucho tiempo que no me pasaba. Optar por el silencio cuando nunca me para el hocico, caer en la eterna contemplación de algo que duro un minuto, lo que te tomó irte a sentar a otro lado y no volverme a mirar, hasta al final con bastante desdén.

Pero me basta con verte de lejos y observar como se curvan tus labios aunque digas que te duelen después, en verdad quiero saber que se esconde detrás de tus nerviosos pataleos cuando cuentas algo, de tu voz chillante y de tus chanclas moradas, para que veas que tu también las usas.

Muy a pesar, también a mí una sonrisa puede volverme loco.

Klansman.

28 de abril de 2010

Liberando a Ulises... canguros saltarines batman!

El otro día llorabas, yo no te entendía un carajo, pero por dentro estaba muy triste... aunque ya no me correspondía. Estupidez la llamas, yo creo que sí lo ves de esa forma aunque bien podría ser una respuesta a otra cosa, a muchas de hace poco y hace mucho, también me lo merezco, igual que tu te lo mereces. Dices que de haberlo sabido nunca hubiera querido estar contigo, hubiera creído que era mentira, y a pesar de que alguien me covenciera de la veracidad del futuro no me hubiera importado, contigo fui lo más feliz que voy a ser nunca.

Probablemente con esto lo único que voy hacer es subirte el ego, hacerte sentir bien después de lo mal que te pude haber hecho sentir antes, aunque bien te pude haber valido verga, no sé que sea lo más seguro. Pero volviendo a lo mismo, puede ser que ahora no sepa quien soy, a donde voy, o cómo me llamo después de ti, pero sabes algo: no me arrepiento de un carajo, sin pedo lo volvería hacer.

Necesitaba saber que significa perder lo que más amas, para no volver a sentir algo como lo que sentí por tí ni una puta vez más, prefiero la soledad, pero te agradezco una inmensidad por demostrarmelo, perra o no, te amo y lo haré hasta que me haga pachichi, ni pedo, así es la vida de pronto, yo soy así, no puedo cambiar de la noche a la mañana, en la vida unos ganan y otros pierden. Siempre sueñas estar del lado ganador, anotar el gol del gane, el homerun o touchdown, pero para los campeones tiene que existir un subcampeón y a mí me toco serlo, cómo a ti la corona que nunca tuve en realidas, solo la soñé.

Te amo y que te vaya bien.

Ulises Silva.

Hoy desayuné Tequila

Sin nada en la panza me pongo a postear borracho, muy borracho, por fin alguien me hecho porras por eso, lastima que fuera ella y no cualquier otra, pero pues cualquier porra se agradece. Sin nada en el estomago salvo botellas de tequila me siento tan bien y tan mal como cualquier otro día, pero mejor, porque este pinche tequila me pone de re buen humor. Buena falta que me hacía estar de buen humor, cómo que llevo algún tiempo que el humor no es precisamente una efectiva distracción.

Un día bizarro, cómo dar consejo de cómo ligarse a la mujer con la que yo solía querer, pero todo bien, sigo en la confirmación de que primero un amigo que cualquier otra cosa, después de todo lo que he hecho y quiero ganarme el cielo de alguna forma, el demoño me da miedo, entonces que mis compas queden donde yo no pude. Lo así como merecen, la mujer esa es la pura ley, digo si me gustaba antes, a mí no me gustan mamadas de gente. entonces espero que le vaya todo bien. Ya no sé bien que decir, tengo ganas de soltar al Ulises, porque después de una situación es más libre, todavía no se merece el blog, pero le voy a prestar un post.

Klansman.

24 de abril de 2010

Ricachón.

El otro día me puse a pensar en cómo limita el dinero tu comportamiento, tus gustos y tus costumbres, digo vivimos así como en una nación come caca del capitalismo y el dinero manda, no me quejo de no ser estupidamente rico, pero de vez en cuando me gusta soñar despierto, las famosisimas chaquetas mentales. Por ejemplo ¿Qué tipo de vida llevaría yo, si fuera así como bien millonario? En principio no estaría acá, estaría viviendo en una playa así bien fresa en un depa para mi solito que me dejé ver el pinche atardecer todos los días mientras me chingo un blue label en la terraza con un disco que corridos chacalosos. En realidad a mi ni me gusta el cine, ni el jazz ni los libros, nomás es para tener algo de que hablar con los otros miserables cómo yo. Si yo fuera rico ya me valdría madre eso de hacerse el intelectual, me la pasaría bien pinche borracho todos los días, con un mono mayordomo que me apoyara en las crudas, cómo ya soy rico y sigo haciendo dinero nomás por respirar, pues tendría todo el día para escribir pendejadas en un blog mucho más interesante que este. Compraría amistades con alcohol y pasaría los veranos en un velero con una fiesta interminable.

Aunque siento francos, seguramente y conociendo lo mamón que soy ya me hubiera aburrido de esa vida a estas altura y estaría en la misma posición que estoy ahora: buscandole las chiches a las gallinas. Por eso dios no le da alas a los alcranes dijera mi agüela.

Klansman.

Lagrimas de cocodrilo.

Ya no, ya no... siempre sí al final ¡puta madre! es más fuerte que yo. Sigo sin confiar en mi criterio, está re jodido el asunto.

Llevo una semana sin café, como soy miserablemente pobre no puedo comprar una de esas bolsotas perronas que venden en el centro del rancho, cómo dijera el pinky, soy bien miserable, me tengo que ahogar en el miserable alcohol, para traer una miserable cruda al otro día, tomarme una miserable sopa de caldito, y despedirme de la miserable percepción que tenía de mi misma, por otra aún más miserable. Dejando eso de la miseria de lado, tengo que admitir que estaba equivocado. Cuando tomé la decisión de dejarme caer por estos lares, creía que acá encontraría lo que andaba buscando de la vida, pero me ha salido una cruz de esas grandotas, en lugar de estar más cerca de encontrar que hacer con mi vida que no fuera solo vivir la fiesta, porque lastimosamente no se puede, sniff sniff; cada vez me siento más lejos de estar haciendo lo que quiero, y lo pior es que cada vez me siento más lejos de saber quién jijos del carajo soy, bueno ya me había dado cuenta de eso y de hecho lo provoco un poco, jeje. Mis delirios me llevan por caminos peligrosos. Culpo a mi madre ¿Para qué chingados me dejó cultivar mi inteligencia emocional a través de la ficción? No más me jodió la realidad que me creé.

Por andar socializando, me quedé rodado en la avenida donde se espera el camión sin saber para donde vergas tengo que ir. Qué estos últimos meses me la he pasado bomba no lo dudo, pero cómo ya dije, no se puede pura fiesta, y la verdad es que eso de ser periodista cómo que ya me dio hueva, no es lo mio pues. En lado bueno es que tengo muchos amigos, para que luego no digan que soy antisocial y que la mamada, soy culero, sí, pero la gente me quiere, jajajaja, que mamada! bueno no me quieren pero por lo menos me soportan, con eso tengo, al menos en ese aspecto. Pero ya me fui de lo que decía. Pero cómo no quiero ser redundante aquí termino. ¿On toy?

Klansman.

21 de abril de 2010

Café de media tarde.

Las tijeras apenas logran romper la lata de aluminio Modelo que el cholo decidió compartir después de un viaje estresante, el susto me hizo romper el último cenicero que me quedaba y ni modo de arruinar un arduo trabajo de limpieza con la los restos del cigarro sobre el suelo brillante. Exagero cuando viene el silencio, pienso en hielo e inclino mi vaso hacia la derecha para tratar de mirar justo donde se la puerca tuerce el rabo. Pasos y sonidos de teclas inundan la casa, un gato maúlla cerca del mango, pero él se niega a levantarse de la cama, parece que los años por fin han llegado, cuenta sus historias y calla de pronto cuando menciona el juanacastle, allá lejos en la mesa, donde las horquetas le entretenían, mucho antes que los machos, menos pensar en un tractor. Siente su vida extinguirse y le ruega a un dios en el nunca creyó en realidad.

Pero todavía no es hora, se dice a sí mismo, por mucho que lo invoques, todavía no. Malagradecido hijo de nadie, salido de los rastrojos y cochinada de vacas, que antes fueron gordas, ahora ya casi ni se ven.

Homenajé a Moon-Ra, el inmortal.

Klansman.

17 de abril de 2010

Pena con laguna mental

En definitiva robar caguamas no es onda.

La resaca pasa como en dos días, la física. El dolor de cabeza, la resistencia de mi estomago a recibir cualquier cosa, la debilidad mental, la falta de conjunción en mis ideas y recuerdos, el sabor agrio en mi boca, esa incomoda sensación de solo estar sintiendo pena por mí. La incomodidad, de todas esas situaciones físicas, el asco por mi persona y las nauseabundas colillas en el cenicero, lo tolero, lo acepto cuando se abre la posibilidad de que así sea cuando pruebo la primera bebida, que nunca sé hasta dónde me terminará por llevar. La resaca es algo con lo que he aprendido a convivir desde la primera vez que me ataco hará como once años, en quinto año de primaria, eran buenos tiempos. De todos los bienes ha de provenir también algún mal para recordar la condición humano, donde la felicidad u momentos de contentancia nos exige algún tipo de sacrificio. Con el alcohol pasa lo mismo. Te lo reclama inmediatamente al otro día, cómo ya dije es algo que acepto y digo, citando al "Ferras": No hay pedo. Los pago. Pero cómo decía son únicamente las circunstancias físicas por las que no tengo reparo en apechugar con la cabeza gacha al día siguiente.

Hay otra parte del sacrificio más gacha y profunda, que puede originar muchos traumas, roturas en amistades o de plano cambiar de país nomás por la purita pena. Yo creía que la cruda moral era un mito urbano, o en su defecto remordimientos propios de gente que no se controla. Eureka, tenemos coincidencia acá. Es así de triste y avergonzado que lo descubro, sí existe, y es espantosa. ¿En qué momento pase de bebedor social y simpático a alcohólico ratero y alpinista?

Si hay existe una sensación descabellada es cuando tu memoria no guarda ningún recuerdo de lo qué hiciste, dijiste, bailaste o gritaste en la calle, pero así buscar el recuerdo y solo encontrar el mensaje: "invalid or delete file". De las dos o tres veces que me han pasado, ninguna ha sido agradable ni satisfactoria, aunque a veces lo parezca para no recordar ciertas personas que no debiste haber conocido haber en un bar, a ver pinche cerebro ¿Por qué eso no lo borraste? Lo siento, prosigo. En este caso fue bastante mucho muy angustiosa esa duda por qué era lo que había dicho o hecho, pero llego un momento en que las neuronas y las sinapsis decidieron:

-Este wey ya está muy pinche borracho, me niego a seguir trabajando en estás circunstancias.
-A huevo!!!!
-Huelga!!! Huelga!!!
-A huevo!!!

Resultado: ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿????????????? ¿Cómo diablos llegué a mi casa?¿On toy? ¿Cómo me llamo?

Después de una ardua tarea de reconstrucción, al final mi angustia estaba justificada enormemente, porque si hice algunas pendejadas, las cuales no debería hacer un hombre de mi estatura (notar sarcasmo por favor) y de las cuales si me arrepiento, con todo y todo. Me da pena mirar a la cara a quienes tuvieron que soportar la verborrea que me atacó y a Vero, sobre todo a Vero, por eso optaré por mudarme al himalaya y empezar por una aplicación para volverme revolucionario del Tibet y matar chinos, no por idealista, sino porque son muchos. A menos que un día me emborrache le robe sus chelas al Dalai Lama y tenga que mudarme a otra parte.

Una confirmación de lo patético que puedo volverme por algún momento, por eso me dijo mi papá me dijo un día: "No abras el hocico hijo, mejor no habrás el hocico. Por eso nadie te quiere, más que nosotros, y nomás porque no tenemos de otra". No voy a realizar promesas ni nada por estilo, sólo voy a optar por tomar precauciones, buscar otras alternativas para evadirme otro rato, dónde no tenga que cargarme a nadie en mi periodo de me vale madre el mundo. Porque también tengo una culpa que me cosquillea cada vez que veo a personas que estarían mucho mejor si estuvieran bien lejos de mí, o al menos tuviera otra actitud cuando estoy con ellos. Tengo miedo de salir de mi cueva, luego hago estupideces. ¿Cómo es posible que tenga miedo de mi amigo?

En definitiva robar caguamas no es onda. Tratar de escalar paredes tampoco.

Klansman.

13 de abril de 2010

Nadie cómo tú.

Suave y ligera te deslizas implorando que te pida perdón
ruegas y te acongojas muchas veces y otras tantas
al final te digo que puede ser, tus ojos o tu cara de nabo.
Lo mismo no importa lo que quieras has, sinceramente me importa un carajo.

Estaba el Uli un día bien tranquilo echandose un caguamón cuando... nada, de mi vida doy lo bueno ¿Qué otra cosa puedo dar? Un montón de baratijas, muchas de las que no valoras por eso no te mereces la mitad de mis versos y esto no es para tí, es para mi, hago el ejercicio catártico de mandarte mucho a chingar a tu madre, aunque en realidad nunca pueda hacerlo, aunque mire a tu puerta o la mía esperando un sonido sordo o el timbre para saber que alguien me busca; para pistear, para charlar, para dormir o para burlarte de mí, lo mismo me da, cómo ya había dicho no puedo sólo, cargar con él es pesado, pero muy delicado, como que no te imaginas muchas cosas que te pueden pasar de camino a casa ¿Cuál? De pronto sabes que tienes dos, o más o menos. Esto de hacerse el poeta es muy pendejo, ya me lo habían dicho.

A veces me doy cuenta que lo escirbo no tiene sentido, y por eso hago unos cortes medio mamones, cómo ahora.


Klansman.

9 de abril de 2010

Arre, arre.

Cuando yo todavía no existía, él se encontraba sólo por el mundo y hacía muchas pedejadas de las que ahora nos arrepentimos. Cómo siempre se ha dicho, no hay reparo en admitir los errores, cualquiera la caga de vez en vez, no hay porque hacer un escándalo al respecto, a lo hecho pecho, dirían por ahí. Pero cometió muchas tonterías de las que seguro que se arrepiente, pero ya que chingados.

Tenía una granada en la mano, pinche granada bien chingona, de esas que matan bien bonito y te quedas gritando: ¡No mames pinche granada, hace un cagadero! El pedo fue que le quite la espoleta y me exploto en la mera cara, me dejo todo chamuscado onda, looney toons, que nomás se queman, pero no se mueren, aunque les queda el remordimiento de quedar como pendejos frente a su enemigo y la audiencia. Pero al final no aprende la lección y sigue probando con marca acme, nadie sabe por qué pero sigue probando con algo que de ante mano sabe que no funciona para un carajo, pinches looney toons tan idiotas.

Yo sí aprendí mi lección, ya no voy a jugar con granadas, en mi vida vuelvo a aparentar que sé cómo funcionan, eso de lo chamuscado no me piache, prefiero aventarlas contra alguien y que se muera bien muerto, nomás por que sí, pero que me exploten en la mano no es divertido, machín que no. Por eso mejor nomás las veo de lejos y que se chamusque otro pendejo, yo nel.

Hay decisiones difíciles de tomar, mantenerlas todavía más, sobre todo si renuncias a algo que en su tiempo fue como el aire, así está más cabrón, pero aprendí a olvidar el pasado, y borrarlo a la verga, al final si pude...

Espero algún día ser inmune a sus encantos, porque no se puede vivir de esa forma.

Klansman.

8 de abril de 2010

Semana santa... pido esquina.

Hay ocasiones en las que te levantas con un montón de flojera de la cama, vas a orinar al baño te ves en el espejo sin mirarte, te sirves un café, luego otro, te metes al face o cualquier cosa en la que te guste entretenerte, te sirves otro café piensas en que tienes que hacer en el día, volteas a la sala y la ves con ojos de sueño, prácticamente ronca la cusca. Finalmente te llega un dolor de cabeza medio ajeroso, mucha sed, que no lograron mitigar las tres tazas de café, un retortijón en el estomago y luego otra chela para la calor. Cómo cambian las cosas cuando te das cuenta de tus errores, luego actuas como idiota por ataduras auto-impuestas y bien, pero bien pendejas. Y pensar en todas las cosas que me estaba perdiendo, la neta, andaba mal, pero bueno ya aprendí, cuando la caga uno hay que admitirlo e inventar un alter-ego que se justifique, pero tengo que admitir que a veces quisiera ser más que un alter-ego recluido en el blogger, donde pocos me conocen, tengo la certeza de que haría mejor trabajo para dirigir sus relaciones sociales.

Pero dejando a un lado traumas mamones, quería hablar de otras cosas mejores que la resaca: las cosas que las provocan.

A pesar de que estoy cansado desguanzado o como sea, me la he pasado bien chingón, con todo y la suspensión del miércoles de pobres en el Bebo, cómo que la fiesta me sienta re bien, hasta con ganas de ir a la escuela me levanto, algo así cómo las espinacas del popeye, pero yo funciono con cebada y cotorreo con los compas. Yo no soy tan fresa y marica como el marinerito ese. Luego vinieron los compas de Oco después de un chingal de tiempo se dignaron a venir a mi casa y mi rancho tan bonito y perrón que nadie me la cree, que no hay cultura y avenidas, cines de "arte", galerías, pero cual es pedo, uno viene a cotorrear, para que quieres esas cosas que puedes encontrar en otro sitio. Bueno total que vinieron estos cabrones y la confirmación que son de amarre y nos la pasamos poca madre, excepto a Oscar que le quiso ganar a pistear a mi apá; no chavo, a Donaciano no le ganas, es que estás chavo y se te hace fácil. A y el wero que se creyó costeño, y el sol le pasó factura, al pobre lalo lo azoraron mis jefes, pero con todo y eso que chingón estuvo todo.

Encontré que soy imán sexual para las gringas, lo malo es que sigo prefiriendo el café negro, eso del latte, nomás no me despierta.

Klansman.


24 de marzo de 2010

Allá.

Doblaba en una esquina dónde según yo había algo que valía la pena, pero creo que doblé mal y ya no quise volver sobre las huellas de mis pies, el orgullo me tenía tomado de los huevos. Otras veces, cuando no lo sabía, cuando eran misterios, incluso gozaba sumergirme en el desgano, disfrutaba la libertad de no saber mi nombre. Pero ahora creía que tenía el mapa en la mano, resulta que era falso, o yo muy pendejo, que no sé leer instrucciones. Lo mismo ando perdido, en la calle de mi cantina favorita, el pedo es que ya me quiero ir a mi casa, pero también mi cuerpo me exige fiesta. ¿A quién chingados le hago caso? Yo no quiero ser un adulto responsable, cuando te pasa eso, ya valiste pingo, pero si no te pasa también, la vida occidental es una hueva.

De pronto me siento así como la clásica escena de película, donde se ven ojos brillantes detrás de los arbustos, que acechan en espera del primer movimiento en falso para comerte sin sal ni pimienta. Digo, al menos quiero estar sazonado para cuando eso suceda. Ya ni sé que mamadas estoy escribiendo.

Sólo quiero que el tequila y yo hagamos las paces para siempre, que no me trate mal en las mañanas y no termine vomitando por ahí, así todo feo. Por favor Tequilita sé mi amigo, luego me siento que no soy mexinaco porque no nos llevamos bien. Pero siendo franco prefiero el Whisky, aunque sea más caro, si no me quieres pos vete al pingo.

Klansman

Dos manzanas de caramelo.

Atravesé la puerta, tenía una sensación de que había sido una buena idea, a pesar de la comezón que me provocaba el sol por mi falta de luz en la piel, me estoy volviendo blanco de pronto, lo blanco me caga, porque me recuerda al manicomio donde metieron al pendejo ese; pero a pesar de la comezón, la encandilada por nunca salir de casa los fines, la caminata larga y tendida, y cosas que pasaban por mi cabeza, tuve un agradable presentimiento, una corazonada por llamarla de una alguna manera ingenua. Así como vino, se fue al carajo y no me volvió.

Pero me bastó un momento para descubrir que estaba en lo cierto, una mirada de complicidad y una sonrisa fácil. A veces me da la impresión que soy muy facilote, bien puto.

De esas cosas que pasan por tu cabeza un millón de veces, le das la vuelta, borras y empiezas de nuevo, lagunas etílicas y regresiones de resaca. Mucho tiempo para la siguiente linea, que se me ocurrió mientras me reponía del estomago, pero, mal pedo que se me olvidó, quiero acordarme, pero no puedo, me cae de a madres que no quiere regresar a mi memoria, y eso que andaba bien sobrio, casi hasta la deshidratación. Pero creo que era la frase correcta, es un bajón que se me haya ido bien lejos, sabrá Santiago de Tonalá si algún día vaya a regresar. Cómo me gusta la palabra. Ya no estoy en ese mood, algo me pasa que me debilito.

It's not the way you smile... that's a lie couse the hell it is.

La fiebre de un sabado azul y un domingo sin tristeza. Que mala pata que justo tuviera que ser ella, no otra, ella. Cómo me gusta el borracho enamorado junto a la niña super vibrada. Sólo me queda agradecer mil veces por el olvido y el recambio inmediato. El movimiento de su mano, la sonrisa ¡puta madre la sonrisa! No necesito saber un carajo más. Pero ¿ y si sí cierto? Me gusta no tener que explicarme, no tener que ver quien me entiende, prefiero la risa condescendiente a decir: a ver deja que te explico con manzanas, yo mismo la aplico muchas veces, pero me siento culpable, porque no soy justo con ella, se merece mucho más, miles de lineas, pero no las traigo conmigo, o puede ser que sí, pero me resisto a volver a lo mismo.

Ahora me chingo dos o tres caguamas para brindar por otro que entra dentro de mis tres mejores fines de semana que he pasado en los últimos meses, junto con el último de octubre y de enero. Salud! Aunque te ajere: ¡Gracias!

Klansman.

18 de marzo de 2010

El Evento de año... el sabor de la traición.

De todos años que llevo en esta ecléctica ciudad, nunca se me había ocurrido asistir a la famosa bienvenida. Por razones tan diversas cómo la fauna del Cuci, nunca había tenido oportunidad de asistir a este evento, que no me gusta, que a la gente con la que antes me juntaba tampoco, que no me gusta la música grupera y pretextos mamones por el estilo. No es que me quitara el sueño ver cómo se entretiene la gente en este rancho, pero era una experiencia que nunca había tenido y me sentía muy curioso por experimentar. Finalmente este miércoles me decidí por ir. Qué cosa tan pinche graciosa.

Para aquellos que no sepan a que me refiero cuando digo bienvenida, se los explico. La Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), de paso, la organización estudiantil más corrupta de américa latina según la revista Vértigo, organiza un evento para toda el Centro Universitario de la Ciénega (Cuci)se vaya a poner borracha con toda la gente que comparte su espacio, aunque no tenga ni puta idea de quien es, pero que le dice, en un grito de guerra: A Huevo La U de G!!! ¿Qué sea eso? Sepa la verga pero le echan vivas como si fuera parte de su familia.

Yo tenía medio idea de que era eso, la clase de cosas que pasan ahí, la clase de personas, total que tenía una idea empírica pero quería un experiencia en primera persona, la logré por razones tergiversadas, pero la encontré, con dolor y risas hasta la madre,

El coso ese ha estado muy divertido, la música, el baile sexoso, todo bien cuando te pones en un mood de que sabes que todo mundo anda como que queriendo demostrar que es el más perrón de lo perrón, (aclaro que mis amigos no, porque luego se ofenden, ellos iban a cotorrear y a la chingada), entonces te pones tolerante y te cagas de risa de cuanto tipo se te arrima presumiendo que puede pistear ochenta cervezas y después bailar con la vieja más buena de la fiesta, que seguramente va estar re fea, porque está demostrado que el alcohol arruina la estética, pero en fin, situaciones que en otras épocas me hubieran puesto de mal humor, ahora no me han afectado, ni siquiera escuchar todo el tiempo banda, la cual dicho sea de pasa tocaba del carajisimo, ya la había escuchado una vez en el mito y oh por dios, ni para tocar banda sirven esos pobres.

En fin pase un rato muy ameno burlándome de todo el mundo, de las viejas super producidas que iban como para boda, los tipos en actitud de quiero ser tu macho, con sus mejores garritas, suena bastante ñoño, pero alguien como yo solo podría divertirse de esa forma, aunque si fuera invisible podría empujar gente para que se cayera, después tirarles con un hielo en la cabeza, para terminar señalándolos con el dedo y reir a mandíbula batiente pero eso no puedo hacerlo, sniff sniff. Así que sólo los crítico sordamente.

Emm ya no sé que más poner, bueno la música, no eso ya, la gente, eso también, la feu, no también... bueno creo que eso es todo. Me regresé caminando los 6 kilómetros porque no encontré a mis amigos y lloré como niña porque traía chanclas y me dolían mis píes.

Ah por poco se me olvidaba, me has jugado chueco hijo de puta, según el erre es mi karma, pero lo mismo te odio, ojala se te caigan los dientes y no puedas volver a comer carne. Bueno ya lo dije, ya me vuelves a caer bien. Lo mismo no tengo para donde hacerme, pero hay un Dios que todo lo ve, y me hará justicia, si no, es porque no existe, juar juar.

Klansman.

15 de marzo de 2010

Un Post para bajarme el ego

Cómo el otro día me sentía muy volado decidí traerme a la realidad, fue fácil, sólo tuve que acordarme de dos tres cosillas para poner los pies en la tierra, el pedo es que después me puse a escarbar, me acordé de un montón de mentiras y palabras malintencionadas, o verdades guardadas por mucho tiempo. No es que me guste andar jodido, pero no me gusta sentirme superior, cómo que no soy yo, prefiero saber qué soy y qué no.

Eso de andar de egocéntrico no es joda. Para que luego la gente no me acuse que me hago la victima y así, sólo diré que... uh me olvide.

De pronto ví mucha gente triste está semana, se sentaban en la sala y casi lloraban, mejor no pregunté porque luego no sé que decir. Pero no me gusta ver a la gente tristes, aunque no tenga nada que ver. Por eso mejor les hecho carrilla hasta que se rían o lloren, ojala que lloren para echarles más.

Klansman

¡Morí! Tema hijo de puta.

Me desperté con eso en mi cabeza, me moví en la cama y no podía pensar en otra cosa, sin darme cuenta empezaba a tararear, hasta darme cuenta de la pendejada que me llenaba el subconsciente. Busqué otras canciones, géneros diversos, lo que fuera, muchas canciones que lo sacaran de mi cabeza, era asqueroso, como era posible que lo estuviera cantando. Iba y venía por lapsos de 30 minutos, pero siempre regresaba. Al final la terminé cantando a todo pulmón y la busqué en Youtube.

Klansman

9 de marzo de 2010

Por pequeñas cosas puedo faltar a mi palabrería.

Por pequeñas y extrañas situaciones puedo faltar a todas las promesas que he hecho y me da por intentar volver a ponerme meloso, pendejo e iluso, solo por eso y no por otras, sólo por pequeñas cosas, que espero sean entendidas, aunque estoy consciente que nunca lo sabré, porque nomás recibo señales distorsionadas... eso o estoy pendejo, sabrá dios cual sea, porque no descarto ninguna de las dos. Sabrá Dios.

Entonces me da por decir cosas, de las que no me arrepiento, pero que no diría bajo otras circunstancias, como que me gusta que me mandes a chingar a mi madre a cada rato, eso me hace sentir tan... ¿bien? no estoy seguro de que eso sea, pero en fin. Cómo el otro día decía que me sentía mamón y superior a los demás, seguramente si hubiera hablado contigo se me hubieran bajado los humos pero en putiza, porque tienes una facilidad de hacerlo pero barbara. La forma en que me ignoras cuando quieres, me haces caso, me vuelves a ignorar, todo un pince circulo interminable, al menos hasta que admitas que me amas y te dejes de hacer pendeja. Jajaja, perdón me ganó el ego bien cabrón, debe ser porque no he hablado contigo. En fin (poner tu nombre acá) aunque me he dado cuenta de un chingo de cosas, sigo pensando que me gustaría que fueras tu mi stress y no cosas serias, porque también me dan miedo y flojera.

Probablemente nunca he dicho lo que quieres escuchar, pero pues contigo no tengo esa enfermiza necesidad de convencerte del todo de un carajo, bueno de nada, para seguir el tono. Sea un error el mio o no, ya tendré tiempo de darme cuenta de eso, tengo un pedo bien egocéntrico contigo, porque si bien las chelas me saben bien, no son GLORIOSAS (...) cómo son cuando te las chingas conmigo.

Sé que es re chingón camuflar la verdad con nada, o con todo, o con algunas palabras que ni yo entiendo, de pronto aprendí que puede llegar a ser lo mismo, aunque ahora tampoco entienda lo que digo. Yo sé que hay palabras que espantan, o que te hacen pensar "voy a tener un back-up para cuando se me hinche", pero eso peligroso, porque los horizontes cambian de pronto, se retraen y se expanden o de plano cambian de toma, sólo queda aprovecharlos aunque sea para distraerse un rato nomás. Puedo probar el juanito, pero cundo tu ojos me miran, me importa un carajo que haya en el vaso.

Klansman, aunque se escriba con C.

7 de marzo de 2010

Un banquito movedizo, la consecuencia del canguro muerto.

Mientras miraba a una banda que ya hasta me sé su pinche playlist, pero pues era el cumple del serge y a bailar se ha dicho, llegó una persona y me miro como con censura, así de verte y menear la cabeza en señal negativa; la verdad es que sí me encanijé, pero cómo siempre que alguien me juzga me trago mis corajes, y después los escribo, para que no me taladren la cabeza.

Cómo ya lo dije, soy borracho y me importa un carajo a quien pueda ofender con eso. Soy un mar de contradicciones, porque efectivamente como dice Octavio, yo también soy una mierda de persona, puedo ser el más lindo o el más culero. Puedo amar y odiar al mismo tiempo a la misma persona, digo aunque sea un alter ego, también tengo corazón, pero mi odio nunca lo externo, mi amor... pues ya qué caso tiene. Pero sí, soy inmaduro, snob, egocéntrico, hasta mamón si tu quieres, me enamoro fácil y nunca dejo de sentirlo, pero si algo tengo y de lo cual me siento orgulloso, es que se reconocer cuando me equivoco, ¿qué nunca pago las consecuencias de mis actos? Las pago y hasta de más, no me cuesta reconocer que la cago y mirar con nostalgia. Intenté borrar cualquier registro, fracasé, como vengo fracasando desde hace tiempo, pero pues son cosas de la vida, hay cosas de las cuales no puedo huir aunque me cueste encontrármelas detrás de cada esquina. Pero como ya dije, estoy consciente de eso, no voy por la vida pensando que soy la mejor persona del mundo y puedo juzgar a los demás, de hecho ese es otro de mis pedos, me evitaría muchas decepciones.

Soy un ser humano, guapo, divertido, fiestero y adorable, pero sólo soy eso, no es mi intención cambiar al mundo ni a nadie, me gusta rodearme de gente divertida y sobre todo de buen corazón, porque como no tengo la capacidad de hacer feliz a nadie, tampoco es mi intención ser un manchado y daguear a la gente y busco personas que piensen similar, los culeros no van conmigo; entonces si van a a juzgarme, no me vengan a joder, porque aunque no lo crean tengo un corazón que se hiere bien con una sencillez encanijada.

Klansman.

Bailar descalzo para no perder la costumbre.

Los días seis de marzo siempre me han parecido días agradables y de los cuales siempre me quedan recuerdos chingones y muchas fotografías, excepto este. Lo digo porque no hubo fotos, cargué la cámara y se me olvido por pensar en una cosa que se esfumo en cuanto me trepé al auto. Extrañas cosas me atacan de pronto. Cómo dijeran las ponzihills: así no se puede. Que el Serge cumpla años siempre es un acontecimiento digno de recordar y de hacer un largo viaje, nunca me arrepiento de hacerlo, cansado y crudo llego a la computadora encabronadamente contento para escribir pendejas u otras circunstancias.

El día empezó con José Alfredo, debate interno de lagrimas y risas, fue necesario cambiar el soundtrack, porque ya estaba apunto de darme el bajón. Pero me la peló José Alfredo y su puta depresión desafinada, Palomas y los amigos invisibles al rescate! Una vez evadido el pequeño tobogán me largué al Bebo para salir rebotando como de costumbre. Muchos recuerdos, gritar canciones, bailar y pisar los vidrios de algún pendejo que quebró su botella, no hay pedo porque tengo pie de chichimeca. Escapar como un cobarde de la policía, te enseña que hacer señales de humo no es buena idea en ocasiones. Pero bueno, ya me hacía falta pisar la arena, aunque fuera solo por un momento. Luego de bailar un rato entre un chingo de gente y brincar como chapulín nos fuimos a casa de abraham a seguir la fiesta, un botellón de whisky para cerrar la noche. Ya quiero que sea semana santa para lanzarme al rancho otra vez, y más perrón porque según, digo según porque luego jotean y no vienen, se van lanzar mis compas ingenieros entonces se va armar la fiesta en grande. Pero a veces me traiciona la impaciencia y hago pendejadas que mi alter ego me reclama.

Los días 6 de marzo, siempre, por una razón o por otra, soy feliz. Es bueno estar en casa, aunque cada vez sea más complicado.

Ulises Silva.