Por pequeñas y extrañas situaciones puedo faltar a todas las promesas que he hecho y me da por intentar volver a ponerme meloso, pendejo e iluso, solo por eso y no por otras, sólo por pequeñas cosas, que espero sean entendidas, aunque estoy consciente que nunca lo sabré, porque nomás recibo señales distorsionadas... eso o estoy pendejo, sabrá dios cual sea, porque no descarto ninguna de las dos. Sabrá Dios.
Entonces me da por decir cosas, de las que no me arrepiento, pero que no diría bajo otras circunstancias, como que me gusta que me mandes a chingar a mi madre a cada rato, eso me hace sentir tan... ¿bien? no estoy seguro de que eso sea, pero en fin. Cómo el otro día decía que me sentía mamón y superior a los demás, seguramente si hubiera hablado contigo se me hubieran bajado los humos pero en putiza, porque tienes una facilidad de hacerlo pero barbara. La forma en que me ignoras cuando quieres, me haces caso, me vuelves a ignorar, todo un pince circulo interminable, al menos hasta que admitas que me amas y te dejes de hacer pendeja. Jajaja, perdón me ganó el ego bien cabrón, debe ser porque no he hablado contigo. En fin (poner tu nombre acá) aunque me he dado cuenta de un chingo de cosas, sigo pensando que me gustaría que fueras tu mi stress y no cosas serias, porque también me dan miedo y flojera.
Probablemente nunca he dicho lo que quieres escuchar, pero pues contigo no tengo esa enfermiza necesidad de convencerte del todo de un carajo, bueno de nada, para seguir el tono. Sea un error el mio o no, ya tendré tiempo de darme cuenta de eso, tengo un pedo bien egocéntrico contigo, porque si bien las chelas me saben bien, no son GLORIOSAS (...) cómo son cuando te las chingas conmigo.
Sé que es re chingón camuflar la verdad con nada, o con todo, o con algunas palabras que ni yo entiendo, de pronto aprendí que puede llegar a ser lo mismo, aunque ahora tampoco entienda lo que digo. Yo sé que hay palabras que espantan, o que te hacen pensar "voy a tener un back-up para cuando se me hinche", pero eso peligroso, porque los horizontes cambian de pronto, se retraen y se expanden o de plano cambian de toma, sólo queda aprovecharlos aunque sea para distraerse un rato nomás. Puedo probar el juanito, pero cundo tu ojos me miran, me importa un carajo que haya en el vaso.
Klansman, aunque se escriba con C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario