Los días seis de marzo siempre me han parecido días agradables y de los cuales siempre me quedan recuerdos chingones y muchas fotografías, excepto este. Lo digo porque no hubo fotos, cargué la cámara y se me olvido por pensar en una cosa que se esfumo en cuanto me trepé al auto. Extrañas cosas me atacan de pronto. Cómo dijeran las ponzihills: así no se puede. Que el Serge cumpla años siempre es un acontecimiento digno de recordar y de hacer un largo viaje, nunca me arrepiento de hacerlo, cansado y crudo llego a la computadora encabronadamente contento para escribir pendejas u otras circunstancias.
El día empezó con José Alfredo, debate interno de lagrimas y risas, fue necesario cambiar el soundtrack, porque ya estaba apunto de darme el bajón. Pero me la peló José Alfredo y su puta depresión desafinada, Palomas y los amigos invisibles al rescate! Una vez evadido el pequeño tobogán me largué al Bebo para salir rebotando como de costumbre. Muchos recuerdos, gritar canciones, bailar y pisar los vidrios de algún pendejo que quebró su botella, no hay pedo porque tengo pie de chichimeca. Escapar como un cobarde de la policía, te enseña que hacer señales de humo no es buena idea en ocasiones. Pero bueno, ya me hacía falta pisar la arena, aunque fuera solo por un momento. Luego de bailar un rato entre un chingo de gente y brincar como chapulín nos fuimos a casa de abraham a seguir la fiesta, un botellón de whisky para cerrar la noche. Ya quiero que sea semana santa para lanzarme al rancho otra vez, y más perrón porque según, digo según porque luego jotean y no vienen, se van lanzar mis compas ingenieros entonces se va armar la fiesta en grande. Pero a veces me traiciona la impaciencia y hago pendejadas que mi alter ego me reclama.
Los días 6 de marzo, siempre, por una razón o por otra, soy feliz. Es bueno estar en casa, aunque cada vez sea más complicado.
Ulises Silva.
1 comentario:
está muy chido ,profundo.
la verdad es que si me gusto ,neta que sí.
auqnue cómo qué pies de chichimeca?
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