28 de marzo de 2011

Vuelve por más... Otra vez.

Mis parpados se cierran y abren una y otra vez, haciendo SOS en clave morse pero mi cerebro se niega a comprenderlos y apagarse, extrañamente lo puede hacer en el día, mientras estoy en clases; pero de noche el muy cabrón está bien trucha y oye todo, siente todo y jode todo al no dejarme dormir. No sé porque no facilita las cosas y acoje el sonido en una forma de arrullo cómo hace con la voz de Claudia Contreras. Ahora que soriana me dejo pobre en extremis no tengo ni para comprar un raidolito, aunque odie el olor, estoy dispuesto a soportarlo.

-¿Por qué no vas y le zumbas a tu puta madre? pinche mosco hij... ¿no la conociste? eso debe ser bien feo y difícil ¿se murió o qué? zzzzz Ah que mamona, nomas te puso y se fue a la chingada. Con razón son así. zzzzz Pues si quieres podemos pistear, deja voy por una cagua, pero ¿no te mueres cuando picas? zzzzz ah sí, esas son las abejas, qué pendejo. Espérame deja que voy zzzzz simón sientate en la tele no hay bronca, pero ten cuidado con la araña de abajo... Y entonces ¿tienes muchos compas? zzzzz ¡No mames! ¿Neta no te hablan por tener una tía de Jamay? z ¿Quién iba pensar que los zuncudos eran clasistas? con lo feo que están zzzz Es broma, no te enojes. Pues que mal pedo zzzzz Te ha ido medio feíto en la vida. zzzzz Pues sí wey, pero no por eso vas a ir por la vida sin dejar dormir a la gente, no seas culero, ten consideración. zzzz A ver, si yo te fumara toda la mañana en la cara ¿no te enojarías? zzzzz ¡A huevo! zzzzz ¿Y a mí que jodidos me importa si te come una rana? Además en mi casa ni hay, malo que vivieras en la primavera, allá si preocupate cabrón. zzzzz Sí cabrón pero las arañas dejan dormir, no están molestando toda la noche. zzzzz Pinche vato, ya andas de mala copa, no sabes pistear. zzz pues la tuya... aaaaah no la conociste, ternurita, jajaja. zzzz pues por algo mi especie evoluciono puto ¡PLAF!

Creo que lo extraño :(

Ulises Silva.

25 de marzo de 2011

Vuelve por más.

Dime oh dios, habla conmigo y dí ¿Por qué has traído a este mundo a los zancudos, insectos inmundos? ¿Es acaso que estabas borracho? Cómo aquella vez que en tu divina embriaguez decidiste divertido conspirar contra la belleza y crear al ornitorrinco. ¿Cuál es la razón sádica que tienes para enviar a esas criaturas a perturbar mis sueños sobre maizales y fiestas raras? ¿No te son acaso suficientes las loas enviadas al cielo por innumerables almas hacia el cielo dónde se supone habitas? ¿Es acaso una provocación para seguir rogando? Dime oh dios, habla conmigo y dí ¿Por qué eres tan pinche culero?

La cobija es gruesa, afelpada por uno de sus lados, cómo para simular un animal peludo, ya depende la filia del abrigado. Es gruesa para aislar del frío, sólo del frío, el sonido se burla de ella, le dice ilusa y se pone a trabajar Un intenso zumbido atraviesa la colcha cómo se de la más fina gasa se tratara. Campos de fresas junta a las calles de Costa Rica , un camino de piedras brillantes y cantos alocados. Sueños a pie suelto que pasan y regresan hasta que al final en el maléfico zumbar. Sueños que por esa noche no regresarán más, tal vez cuando salga el sol, pero eso es hablar necedades.

El olor a raidolito figura entre los más odiados, ahí junto al Chanel número 5, marea y lleva la memoria hasta lugares non gratos. No, no es una posibilidad agradable, la guerra bacteriológica es innoble, cobarde y desprovista de alma. Salir a ver el mundo de noche esclarece la mente, la pequeña proporción de del mundo, sin embargo después se vuelve una mala idea. El enemigo trae refuerzos y la lucha se vuelve encarnizada, sin esperanzas de terminar en tregua cómo la última vez, dónde todo terminó mojado y alegre. Melancólico.

Esta vez la lucha arroja un claro perdedor, que yace con el sol en la nuca, muerto por el día, zombie por la tarde... de la noche no habla, el temor y la rabia se la guarda y finge que no existe el mundo después del sol. Su nobleza se ve en una horrida prueba de entereza, este mundo ya no quiere caballeros, quiere asesinos en masa.

Ulises Silva.

22 de marzo de 2011

Blues it's back bitch!

Hay una linea muy delgada entre ser emo y ser bluesero; ambos dicen la vida es una mierda, ambos lloran; pero, otra vez, todo se trata de presentación. Hasta en gemidos lastimeros hay niveles que no pueden ser ignorados. El blues es sublime, lo emo es ridículo. El Blues se convierte en expresiones de arte sobre lo jodido del mundo, sobre corazones rotos, sobre algún cocodrilo en el estero que se comió un reloj; en ese arte, sin embargo, la queja no se convierte lloriqueo egocéntrico, en lastima de sí mismo ni autcompasión. El blues, en su expresión, libera furia y la convierte en ironía que no ajera salvo a los tontos, trata de vivir a partir de él; lo emo trata de morir y fallar en el intento al mismo tiempo. Muddy Waters es dios pero sí existe.

Recuerdo un día dónde no escuché nada por una vez en mucho tiempo, se hizo el silencio y a pesar de eso continué bailando por un par de ojotes que guiaban mis pasos... hasta aquí les cuento, lo demás me lo guardo. Cómo venía diciendo... El blues no es silencio nunca, todo lo contrario, es un grito de agónico regocijo, más chingón que en cualquier película gringa. Un grito bien chingonsote de dolor, con ausencia de todo, menos de alma, de no querer estar en ningún lado y no perderse en la nada.

Por una extraña razón, su voz me lo recuerda tanto. Yo creo por eso me gusta tanto escucharla: rabia, pasión, dolor, sarcasmo... ya dije pasión? Todo unido en sus palabras y aderezado con grocerias elegantes. Muddy Waters es dios, pero usted más chingona, porque no se ha muerto.

A este mundo hay que mandarlo al carajo, pero es menester hacerlo con estilo, el blues lo hace y usted mejor, ya sea con historias de un perro muerto, con una risa nerviosa después de eventos raros y sudor en las manos. Es raro que el azul siempre salga en lo que le escribo; no es apropósito, se lo juro por Madonna: coincidencias que se vuelven distintas cuando me hace querer menos al cruz azul y adorar más al blues.

Muddy Waters es dios, pero la prefiero a usted, jojo.

Ulises Silva.

13 de marzo de 2011

Cebolla asada.

Ocho largos años habían pasado con el pie sobre la cabeza y la zozobra de ver pasar los minutos con una impotencia, aventar ceniceros contra la pared, mentar un millón y cuatrocientas venticuatro madres y aún así no sacar toda la furia del pecho y seguir sintiendo la suela de la bota en la garganta. Por ocho largos años había 180 minutos al año en que me volvía un individuo más de la perrada y sentía mi corazón sufrir o alegrarse (nunca paso) con los destinos de una pelota y veinte y dos monitos corriendo cómo pendejos, once más pendejos que los otros; llorar, reír, rabiar y adolecerse por un equipo que hace años no gana nada, puta madre hasta me sentía atlista por momentos. Ver perder a Cruz Azul contra América era en verdad un momento oscuro dentro de mi vida, ya era más por el chinche orgullo de que en verdad ni me apasiona tanto el fucho cómo otras cosas, pero soportar la carrilla se siente feo, aunque te pongas en estado let it be.

Sin embargo, hoy que terminan esos tiempos no me hace lo feliz que me hubiera imaginado. Cuestión de comparación. En mis pensamientos solitarios me imaginaba corriendo en círculos gritando goles hasta desgarrar mi garganta, en misa pagando una manda, buscando amigos americanosos para burlarme de ellos hasta que se me terminen los chistes, feliz de la vida.

Lo malo que me ha dejado este fin de semana es el descubrimiento de que me importan madres los goles de Villa mientras pueda bailar en el tope, o que el Chaco se lleve a cuatro, si puedo ir a ver lucesitas desde el cerro. El baile del medio campo no es mejor que sus ojos mientras bailamos lo más ridículo posible; prefiero compartir un cigarro con usted que gritar un gol con muchas playeras azules, su pelo que el pasto del Azteca, no el sudor de la playera, eso es feo por si sólo. Hasta las bolas del cora son mejores que el balón entrando en la red.

Hoy Cruz Azul le ganó a América y me importa un carajo.