Hay ocasiones en las que te levantas con un montón de flojera de la cama, vas a orinar al baño te ves en el espejo sin mirarte, te sirves un café, luego otro, te metes al face o cualquier cosa en la que te guste entretenerte, te sirves otro café piensas en que tienes que hacer en el día, volteas a la sala y la ves con ojos de sueño, prácticamente ronca la cusca. Finalmente te llega un dolor de cabeza medio ajeroso, mucha sed, que no lograron mitigar las tres tazas de café, un retortijón en el estomago y luego otra chela para la calor. Cómo cambian las cosas cuando te das cuenta de tus errores, luego actuas como idiota por ataduras auto-impuestas y bien, pero bien pendejas. Y pensar en todas las cosas que me estaba perdiendo, la neta, andaba mal, pero bueno ya aprendí, cuando la caga uno hay que admitirlo e inventar un alter-ego que se justifique, pero tengo que admitir que a veces quisiera ser más que un alter-ego recluido en el blogger, donde pocos me conocen, tengo la certeza de que haría mejor trabajo para dirigir sus relaciones sociales.
Pero dejando a un lado traumas mamones, quería hablar de otras cosas mejores que la resaca: las cosas que las provocan.
A pesar de que estoy cansado desguanzado o como sea, me la he pasado bien chingón, con todo y la suspensión del miércoles de pobres en el Bebo, cómo que la fiesta me sienta re bien, hasta con ganas de ir a la escuela me levanto, algo así cómo las espinacas del popeye, pero yo funciono con cebada y cotorreo con los compas. Yo no soy tan fresa y marica como el marinerito ese. Luego vinieron los compas de Oco después de un chingal de tiempo se dignaron a venir a mi casa y mi rancho tan bonito y perrón que nadie me la cree, que no hay cultura y avenidas, cines de "arte", galerías, pero cual es pedo, uno viene a cotorrear, para que quieres esas cosas que puedes encontrar en otro sitio. Bueno total que vinieron estos cabrones y la confirmación que son de amarre y nos la pasamos poca madre, excepto a Oscar que le quiso ganar a pistear a mi apá; no chavo, a Donaciano no le ganas, es que estás chavo y se te hace fácil. A y el wero que se creyó costeño, y el sol le pasó factura, al pobre lalo lo azoraron mis jefes, pero con todo y eso que chingón estuvo todo.
Encontré que soy imán sexual para las gringas, lo malo es que sigo prefiriendo el café negro, eso del latte, nomás no me despierta.
Klansman.
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