De golpe y porrazo, puede llegar un momento de reflexión, en un ambiente medio caótico, pero llega ese instante en que todo corre en cámara lenta, que hasta identificas con claridad al zancudito que cuya expresión de pánico es notable, sólo dos segundos antes de estrellarse contra el parabrisas empapado. Se medita durante esos largos segundos en que la luz se apaga y llega la conclusión firme y más obvia: El universo busca aniquilarte, esa es su intención, se le ve y no puede negarlo o hacerse pendejo, te quiere chingar, a veces de manera rápida, o en ocasiones larga y agónica cómo el fin de semana en vice city.
Además si le sumas a la intención del universo, una clara y evidente... se me fue la palabra, pero se refería a andar en la pendeja, pero super denso, un cabrón que el tiene miedo a las curvas, un motor de limpiabrisas roto y unas luces fantasmagóricas, pues cómo que todo se pone más de modo para que pases con todas las de lay a chingar a tu madre. Pero a veces el universo se apendeja.
Las mismitas armas que utiliza para darte esa aniquilación larga, lenta, deliciosa, enviciante y cargada con una larga agonía al merito final, te puede salvar de la rápida y mutilatoria, ah la ironía, hasta al universo se la aplica. Fumar puede salvar tu vida, esa sería una buena campaña publicitaria para la Marlboro.
Sin embargo después de llegar a la conclusión y darte cuenta que sigues entero, la inmediata revelación sería así cómo un "no mames wey ¿Qué estoy haciendo con mi vida? debería vivir intensamente cada momento wey, a partir de ahora wey, voy a vivir todos lo días intensamente para saborear cada instante, por ínfimo que sea wey, me cae que lo voy a gozar al máximo." No es mi caso, cómo dijeran eso poétas tan chingones (sí tú), no es que no me importe, nomás me vale madre.
Mira pinche universo, yo estoy re agusto, si un día decides que ya es hora de que me cargue el payaso pues al menos espero que me haga cagar de risa.
Klansman.
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