En vista del estado de las cosas y después de discusiones, largadas a llorar, corajes, mandadas al carajo y demás sarta de cosas extrañas, mi inquilino y yo hemos llegado a la conclusión de tomar algunas resoluciones importantes para el mejoramiento de este blog: a partir de ahora y hasta que a Ulises Silva se le quite lo marica-emo y deje de postear pendejadas, yo, su cuerpo, tomo el control de lo que se escriba de acá en adelante, que es menos personal pero más divertido; la vida es para gozarla y no darse golpes contra la pared y clavarse auto flagelación del ego y la conciencia como hace el puto de mi inquilino. Por lo cual lo voy a dejar dando vueltas sobre sí mismo en lo que agarra una nueva filosofía o regresa a la anterior o a ver que carajos hace, pero que se largue hacerlo solo y me deje de joder a mí.
Las aportaciones de Ulises Silva quedan reducidas únicamente al Blog de la coneja, uno nuevo hecho por los compas que intenta hablar sobre cuestiones sociales y políticas, está es sus inicios pero esperemos que esté bien perro y después gane mucha plata, jojo. Acá les dejo el link. Pero en lo que estaba, ahora acá es mio y si a alguien ofendo sinceramente me importa un carajo, yo no tengo conciencia, solo soy un cuerpo que realiza experimentos psicológicos que buscan la salud mental de mi inquilino, ya de por sí bastante jodida, mira que inventarse un cuerpo que no lo aguanta... serenidad y paciencia. Por ahora es todo, yo seguiré acá congelandome el culo en Ocotlán y meditando en que también en este sitio se aplica la teoría de las velas apagadas.
No se cómo firmar, tendré que inventarme un nombre...mmm, uh ya sé Klansman.
1 comentario:
A ver wey!
¿Cómo está eso de la teoría de las velitas aplicada a Ocotlán?
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