Supongamos que esta historia existió. Un día estas muy tranquilo pensando, parado sobre el lodo que provocó una lluvia que te hizo enfermar una semana antes; apretujado contra gente que ni deseas conocer, bebes sin importar la idiotez del ambiente, te quieres olvidar de tus problemas, no porque puedes hacerlo. Sin pasión sostener el vaso con insípido passport y descolorida agua mineral, el ruido es mayúsculo y todo lo que siempre has odiado está demasiado cerca de ti, pero era mejor está opción que quedarse en casa viendo la tele, o tal vez no tanto. En medio de lo que para ti es caos, ves un par de ojos enmarcados en una melena que para ti es negra, el caos sigue, pero sólo puedes pensar en ese par de ojos. No sucede nada, con ellos en la mente te vas a dormir.
El tiempo pasa igual que cómo solía pasar, los ojos se convierten en una fotografía, luego en letras que consiguen hacerte sonreír repetidas veces, en un lugar dónde pocos dicen cosas interesantes. Palabras dichas la viento que captan tu atención, quieres decir algo, te contienes. De pronto las palabras se vuelven hacia ti, la fotografía también, buscan salir de la pantalla; ambas se convierten en persona.
¿Qué persona? Sigamos en el mundo de la suposición; esta persona le da vida a los ojos, le da palabras a las letras, le da calidez con una sonrisa a la fotografía. Sonríes cuando ella sonríe, bailas cuando ella baila, tus rencores desaparecen y te dejas llevar. Supón que encontraste algo que no estabas buscando, pero que el descubrimiento te hace preguntarte dónde diablos estaba antes; mejor que cualquiera de tus más alocados deseos, mucho más completa que tus historias favoritas, de tus personajes más entrañables en los libros y películas dónde te zambulles para encontrar gente amable. Le gusta leer, la guerra de las galaxias, fumar, el sarcasmo, la ironía, el humor mamón, es culera cuando debe serlo, tranquila y un torrente de acción también cuando debe serlo, bebe y sabe controlarlo (no cómo tu), es inteligente, hermosa, misteriosa, amable... lo que deseabas y más, mucha más. Para colmo de todo lo demás, está persona muestra interés en ti, eres feliz. Ríen juntos, fuman, beben, recorren puentes y cerros, bailan, se mofan del mundo, les apuntan con pistolas... se besan, el mejor beso. Eres aún más feliz.
Un día por sacar lo imbécil arruinas todo, matas la historia con un final más horrible el que Hollywood le dio al Conde de Montecristo. Le das una patada a la confianza, al cariño, a ella, a lo mejor en mucho tiempo, quizá siempre. Tu soberana estupidez , arrogancia, ingratitud, cómo le quieras poner, te lleva a dónde estás. Dices que es injusto, sabes que no es cierto. Alegas que no eras tú, sabes que no importa y es una mamada.
1 comentario:
Algunos meses en 4 párrafos, en momentos felices que pronto pasa todo y en momentos difíciles sientes que nunca saldrás de ellos, tu tranquilo superaste cosas peores. Solo ya no cometas mamadas.
Publicar un comentario