2 de diciembre de 2009

Con ganas o sin ellas

Mi sueño se interrumpió anoche, desperté sobresaltado porque no quería escuchar otra palabra de lo que me decía el cangrejo parlanchín. Hoy el café me ha mantenido despierto para no caer de nuevo por ese laberinto de varios de mis subconscientes, no sé qué quieres de mí pero no voy a dártelo, no está vez, te mandé al carajo y no vas a volver a entrar, por mucho que lo quieras te voy a mantener alejada de mi cabeza. El sueño viene y va pero me espera. No tengo ganas de ir.

Tengo ganas de mentir, tengo ganas de decir te amo aunque no sea cierto. Porque no eres el centro de mi universo, porque no me haces reír, porque por ti no cambiaría al mundo. Sin embargo tengo ganas de que te lo creas, que dejes de dudar, no tengo ganas de soportarte más tiempo en tus diálogos internos, esperar a que me digas que no o que me digas que sí. Lo que sí te aseguro es que voy a mentirte, voy a decirte que eres mi luz, que todos en todos mis pensamientos, tu estas en el centro, no hay día en que no piense que quiero estar siempre contigo, hasta que el sol se apague, voy a ser cursi y siempre voy a estar mintiendo, quisiera que todo fuera cierto, pero no lo es, solo quiero que sigas pensando que quiero que estés conmigo. Quiero decirte que estoy listo, olvidado el pasado quiero que seas mi futuro. Tengo ganas de mentirte y que te creas todo lo que digo, no voy a sentirme culpable, no me va a pesar mentirte, la verdad depende de quien quiera creerlo, si tú lo haces entonces no es mentira, es una verdad disfrazada de buenas intenciones.

Y aunque quiera mentirte, no tiene caso, porque tu no quieres escucharme.

Ulises Silva.

1 comentario:

Unknown dijo...

Si lo logras mentir así de convincente como quieres, habrás logrado lo que todo hombre hace...

Hasta que por fin lo entendiste!