17 de diciembre de 2009

Escrito sobre un cumpleaños asesino

Mucho whisky, tequila y chelas, madrazos, focos rotos, sangre en mi colchón y un golpe de karma. Lo que parecía cómo un miércoles cualquiera terminó muy distinto. Pero vamos por partes, yo sí sabía que el miércoles, por ser cumple de mi roomie, el buen lalo, sería un día de esos en el que el alcohol corre a raudales, y uno termina al otro día con una de esas resacas que no te dejan ni irte a casa. Peor aún si cruzas varios tipos de alcohol distinto.

Comenzó en casa rodeado de la nueva gente que me hace cagar de risa, unas mujeres muy extrañas y el viaje a comprar el alcohol. Es increible cómo los jóvenes de hoy en día buscan representar status, a través del alcohol que consumen, pura botella carita, chale de sólo pensar en la cantidad de caguamas que se podrían comprar con eso... pero bueno al tener sobre tu mesa cierto tipo de botellas estás diciendo algo, qué, no sé, pero transmites el mensaje de que clase de persona quieres aparentar que eres. En fin procesos medio extraños, si yo tengo una botella de whisky bueno frente a mi es porque quiero decir: está botella va a dejar de existir en pocos minutos y me importa un carajo lo que pueda decirte después. Con botellas de muchos sabores y formas la fiesta pintaba para estar re buena, desafortunadamente la fiesta tuvo que cambiar de locación porque el buen Octavio, ojo con este, que es un personaje importante de lo que sucedió después; pues resulta que el tipo tenía que ir a una posada para la cual ya había quedado de ir de su carrera (ingeniería), porque en sus palabras, no le gusta "quedar mal", eso de por sí ya es una mamada, pero bueno es su forma de conducirse y me imagino le genera buenos resultados porque no la cambia.

Una vez en la fiesta, en la colonia más pitera de este pitero rancho, nos dimos cuenta de que no iba a estar tan mal, había comida para tirar para el cielo y la música tampoco estaba mal, bueno la verdad es que era una mamada pero se aceptaba para el momento. Entre tragos y tragos de whisky ni cuenta me dí cuando era de noche y mis ojos me exigían los lentes, que no había puesto para tirar rostro, jajajaja, ya con la vista aclarada, contemple que mis compas ya andaban en un estado de embriaguez muy, pero muy elevado, sobre todo este Octavio, que tiene la curiosidad de que cuando se empeda se hace llamar a sí mismo Pepe, su alterego alcoholico, mucho más marrano y seductor (sic). Entonces la vi, una negrita hermosa, con una sonrisota y un pelo más negro que mis intenciones. Estaba preciosa, "no vayas a caer", me dije a mi mismo, pero mi cuerpo ya no me respondía tan bien como deseaba, me entretuve un largo tiempo en contemplarla así como detenidamente, no sé tenía algo que era más fuerte que yo. Entonces llegó este Octavio y le presentó a un tipo de rojo. Llame a este octavio y tuvimos la siguiente conversación.

Yo- Look at me motherfucker. ¡look fucking at me! If you ever intruduce a guy to that girl again, i fucking kill you. ¡i fucking kill you motherfucker! Do you understand that?
Octavio- Yo no hablo inglés pendejo, pero por tu tono entiendo que me mandaste a la verga.
Oscar- jajajaja, ¡no mames, que cagado!

La fiesta siguió su rumbo, yo me entretenía haciendo reír al Cholo intentando hacerle mal de ojo al tipo que hacía su luchita con la negrita, el vato salió bateado bien a lo profundo y diganle que no a esa pelota, lo cual me hizo mucha gracia, me voy a ir al infierno, pero lo mismo ya me lo había ganado y justo cuando me decidí a intentar mantenerme firme en la zona de strike, se vino el desmadre. No se puede esperar que en una fiesta con puro ingeniero de sangre caliente y alcoholizado no hubiera conato de bronca. Yo llevaba en calidad de bulto a Octavio que termino cayendo sobre el cesped incapaz de soportar su embrieaguez, ayudado por el tipo al que en secreto le hacía el mal de ojo, cosas de la vida. De pronto se nos arrima un tipo que quiere golpear a Octavio, oportunamente lo impedí, aleje al tipo de este de Octavio, hay que ser muy caradura para intentar reclamar a un tipo que ya no sabe ni cómo se llama, entonces mientras discutía con el tipo ese, alguién gritó "no le pegues hijo de tu puta madre"; lenguaje florido y típico de este tipo de situaciones, gire y ya había maldiciones y golpes volados por todos lados, yo estrellé al tipo ese contra su propio auto y corrí a sacar al Octavio de ahí, estaba tirado en el suelo vomitando y con sangre en la oreja. Lo levanté con ayuda del Cholo y salimos pitando del lugar de la fiesta, se nos cayó para entrar al auto, para salir de auto, para entrar a la casa, para subir la escalera y finalmente con un golpe en el filo de la cama pudimos acomodarlo en mi colchón.

Este Octavio sería un excelente monito para probar la seguridad de los coches, puede que se desmaye, pero no se muere. Baje a donde se había trasladado la fiesta, cierto que era cumpleaños de lalo, ya lo había olvidado, bueno al bajar, oh sorpresa la mía al encontrar a la negrita sentada en un rinconcito. Cuando me disponía otra vez a poner a prueba mis artes de seductor que serían muy malas por lo pedo que estaba, el Wero me habló para pedir ayuda porque el octavio se ahogaba con su propio vomito, otra vez me jodes con la negra, serás pelotudo. Octavio efectivamente ya estaba en coma etílico y vomitaba sobre mis recién lavadas sabanas, consuelo y apoyo moral es lo único que se puede hacer en esas circunstancias, limpié el vomito con una de mis camisas, y la negra subió al cuarto cuando lo tapaba porque hacía un frío así como de cagarse y sus ojos se llenaron de ternura. "Ya te puedes casar" no me importa el casorio, pero sí los preliminares. En fin, me mandaron a soriana a comprar alcohol y cuando volví la negra ya no estaba; cuidamela, le dije a Lalo, lo hizo me dijo que le daba asco que anduviera en chanclas ¿? otra vez. Bueno ya en la fiesta seguí en mi proceso de perder la conciencia, enseñé al wero a chorear mariguana y me fuí a dormir.

Mi noche terminó en el post pasado, sabía que iba a deprimir si bebía, pero si no bebo me aburró. Entiendo dos cosas, que barbaridad de buen amigo soy, los cuido más que mi mismo, voy a dar ese argumento el día del juicio, a ver si pasa. La segunda es que el karma me ataca de maneras muy extrañas. La negrita es de Poncitlán, el centro del universo, dónde hay de todo, donde todo tiene el prefijo "ponci", entonces ella es una ponci negrita, jojo.

Ulises Silva

2 comentarios:

Unknown dijo...

Los negritos siempre son los mas guapos y guapas, ya sabes.

Miriam Pulido dijo...

Jajaja me gusta enterarme de como te la pasaste uno de los miercoles en los que te desapareces!! jajaja
que gracioso!!

Hey!! pero que tienen de malo los de ponci?? jajajajaja

Bien, pues suerte para la próxima, pero yo que tu consideraria dejar de usar chanclas fuera de Vallarta! ;)